viernes, 15 de marzo de 2024

Carta de una alumna

Comparto con mucha ilusión estas palabras de Candela, alumna de 1º de Bachillerato, que forman parte del discurso de su defensa de Ensayo en esta undécima Olimpiada de Filosofía. No puedo más que sentirme agradecido al escucharlas.

En primer lugar me gustaría agradecerle a la Sociedad Aragonesa de Filosofía todo el esfuerzo que ha hecho para que esta undécima edición de la Olimpiada Filosófica de Aragón se lleve a cabo.

Gracias a todos los profesores, tanto de universidad como de secundaria, que han colaborado en este proyecto y que desean acercar la filosofía a los jóvenes.

En especial a mi profesor, David Porcel. Porque cada día llega a clase con ganas de transmitirnos su pasión por la filosofía, nos dedica reflexiones diarias y porque cree en nosotros. Sin su apoyo y conocimiento, ni mis compañeros ni yo, estaríamos hoy aquí entre los finalistas de esta edición. Gracias.

Hoy en día se necesitan más profesionales como David, personas cuya vocación es educar y acuden cada mañana agradecidos de poder trabajar en algo que aman.

El gran problema de nuestra sociedad contemporánea es que no ve el trabajo como vocación sino como un simple medio para hacerse rico. Y esto es un grave problema ya que no hay profesionales que disfruten de su trabajo y lo ven incluso como un castigo con el que adquirir la independencia económica.

Esta idea es una de las distintas reflexiones que desarrollé en mi ensayo. Considero que se le da más importancia al dinero y al consumo con el mismo, que al disfrute de las pequeñas cosas.

El ocio de nuestros tiempos está totalmente basado en el consumo de productos innecesarios o en el sobre uso de las tecnologías, como las redes sociales. Olvidando aquel ocio que nos enriquece espiritualmente como leer un buen libro o una tarde con amigos.

Por esto mismo quise citar en mi escrito la obra Caminar, que invita a rebelarse, a saltarse la rutina y a reconectar con nosotros mismos y nuestro entorno. Estas son acciones insignificantes para el sistema pero gratificantes y liberadoras para el ser humano. Y es que son estos pequeños actos los que nos devuelven la esencia de lo que es realmente ser humano.

Cuanto menos disponemos de una vida interior rica en el plano moral, cultural y espiritual, más nos entregamos a la necesidad frenética de comprar y consumir. Y es por esto por lo que os invito a participar en un nuevo ocio, un ocio más humano, alejado del consumo excesivo, un ocio que cultive nuestra mente y cuerpo.

Es de vital importancia conocerse a uno mismo, relacionarse, estar en contacto con la naturaleza, hacer deporte, pero sobre todo, el estudio, la reflexión y la escritura. La educación y especialmente la filosofía aúnan todas estas disciplinas.

Por esta razón es tan importante que se impartan clases de filosofía, porque invita a los alumnos a reflexionar, a pensar en aquello que les produce curiosidad, a leer y a sentirse comprendidos, incluso a desarrollar sus propias ideas, como la Olimpiada.

15 de marzo de 2024

domingo, 10 de marzo de 2024

No existe sangre eterna

Comparto este poderoso poema de Laura, una de mis alumnas de Iniciación a la Filosofía de 3ºESO, que con su cuaderno negro está abriéndose a la poesía, y a la vida:


Y cuando menos te lo esperes

todo se irá;

de las estrellas más brillantes,

hasta las pequeñas luciérnagas.

Del prado las luces verdes,

hasta aquella rosa marchitada.

Del amor las pasiones,

hasta el abrazo más insignificante.

Pues el tiempo mata a los amantes,

mata el alma y las conexiones.

El tiempo es finito, limitado…

“Dale tiempo,

y acabará muriendo”


2 de marzo de 2024

sábado, 9 de marzo de 2024

Dando paso

Muchas veces acabamos prisioneros de nuestras propias palabras. Y nos decimos ‘tengo que ser médico’, ‘abogado’, o ‘ingeniero aeroespacial’, 'tengo que hacer esto o aquello', 'sumar aquí o sumar allá'. Y nos lo decimos con tanta fuerza y opresión que acabamos creyendo que solo si logramos aquello que nos decimos la vida tiene algún sentido y hemos cumplido con lo que teníamos que hacer. Pero decirnos eso, y con la fuerza con la que a veces nos lo decimos, es tan absurdo como decirnos que nos tiene que gustar jugar al fútbol antes de practicarlo o que nos tiene que gustar pintar antes siquiera de conocer los colores. La vida no se rige por lo que nos tiene que pasar en ella, ni mucho menos por lo que nos decimos que nos tiene que ocurrir. La vida hay que recibirla con gratitud, abiertos a lo que nos pueda dar y regalar, escuchando sus pliegues y misterios, y recibiéndola sin esperar de ella nada que no podamos dar nosotros.





“Tenían sus planes con el tiempo de la humanidad. Se trataba de planes ambicioso y preparados al milímetro. Lo más importante para ellos era que nadie reparase en su actividad. Se habían colado imperceptiblemente en la vida de la gran ciudad y de sus habitantes. Y paso a paso, sin que nadie lo notase, avanzaban cada día más y se adueñaban de las personas”. (Momo, Michael Ende)

viernes, 1 de marzo de 2024

Cuando todo ello ocurre

Cuando la vida se entrelaza y desparrama como gotas en la lluvia de invierno, o la luz blanca que nos llega como la primera vez que vimos la nieve. Cuando todos parecen correr hacia ninguna parte, y observas a alguien que mira pasmado hacia el cielo. Cuando un grupo de preadolescentes decide camuflarse en el silencio bajando las persianas, y el profesor de guardia pasa inadvertido para respetar su juego. Cuando repentinamente una teja de papel sobrevuela el instituto, y vuelve a caer, pero con el papel del revés. Cuando alguien corriendo se enamora de quien roza a su lado, y la luna baja para decirle que también ella quiere ser tocada. Cuando se hace el silencio, porque ya es jueves y estás cansado de mover los labios para preguntar cómo le va. Cuando entre abrigos la recuerdas para no pasar frío, y los días en que viste el mar vuelven a ti, para convertirse en palabras. Cuando todo ello ocurre, es que el día ha merecido la pena.


sábado, 24 de febrero de 2024

Elogio de la ociosidad

Qué Olimpiada más interesante han realizado nuestros alumnos filósofos en la undécima cita sobre el ocio. Dilemas, ensayos, reflexiones, comentarios, y muchos rostros satisfechos de haberlo dado todo, una vez más, en este encuentro generoso que cada año reúne a más centros y alumnos de nuestra comunidad. Mucha suerte, Candela, Aleix, Lucía, Sergio y Ángela. Y también a esos otros alumnos que participan por Vídeo y Fotografía. Pase lo que pase, sois unos campeones.


“Como casi toda mi generación, fui educado en el espíritu del refrán 'La ociosidad es la madre de todos los vicios'. [...] Creo que se ha trabajado demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es una virtud ha causado enormes daños y que lo que hay que predicar en los países industriales modernos es algo completamente distinto de lo que siempre se ha predicado. [...] Quiero decir, con toda seriedad, que la fe en las virtudes del trabajo está haciendo mucho daño en el mundo moderno y que el camino hacia la felicidad y la prosperidad pasa por una reducción organizada de aquél.” (Bertrand Russell, Elogio de la ociosidad y otros ensayos)

martes, 13 de febrero de 2024

Vidas sin paraíso

Vivir sin paraísos, y sin manchas, con la sola palabra en la boca. Que diga: “te quiero”. Vivir abrazando su mano, cuando el suelo en las noches de insomnio se tambalea, y descubres que ya no eres el mismo yendo solo a los sitios. Vivir bebiendo de su cabello, dejando que alguno de sus rizos atraviese tu garganta, y lo retires como hacíamos de niños cuando nos tumbábamos en la paja. Cabellos negros que fueron dorados. Huella de épocas gloriosas en las que el tiempo parecía no contar, y juntos gritábamos a los cielos que dejaran un lugar para nosotros.


domingo, 11 de febrero de 2024

Despierta

Comparto este hermoso poema que me llega de la pluma de Laura, una de mis alumnas de 3ºESO de Iniciación a la Filosofía, donde comienzan a explorar las palabras y los sentidos. Lo comparto con agradecimiento, por su fuerza lírica, y misteriosa llamada.


Varias noches necesité,

en mis lágrimas me ahogué,

tus brillantes ojos en las estrellas

me retuerzo de dolor, despierta.

 

Alguien me llama, cada vez más cerca.

¿Eres tú? ¿O mi mente compleja?

Es una presencia familiar, solo espero tu respuesta,

te vas acercando a mis labios…. “despierta”.


 Febrero, de 2024



                                                 Eco, Pablo Gargallo