miércoles, 15 de octubre de 2014

Sueño del 15 de octubre

Me encontraba en el lugar donde se habían forjado mis sueños, lo que soy y no soy ahora.

Veía un recoveco estrecho y profundo, cuya visión en la infancia tanto había alimentado mi deseo de explorar, ahora materializado en la lectura y la filosofía. Veía los residuos de papel con los que en aquel tiempo nos dedicábamos a fabricar pelotas y porterías, y comprendí mi afición por lo deportivo.

Todavía eran visibles las marcas de tiza que habían quedado de aquellos juegos que nos transportaban a un tiempo más próximo al de los muertos.

Comprendí entonces que nunca había salido de aquel lugar.


Sueño del 15 de octubre

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Sueño del 11 de septiembre

Celebrábamos el renacimiento de una de las grandes figuras de las letras. Había vuelto, literalmente, de entre los muertos y paseaba de un lado a otro contemplando un muro hecho por los hombres que pretendía homenajear su figura.

Me acerqué a él y me atreví a sugerirle:

- ¿Cómo se siente ahora que sabe de la admiración que los hombres profesan por usted?...

...pero, en lugar de quedarse aquí, deleitándose con el recuerdo de su nombre, ¿no siente verdaderas ganas de adentrarse en el mundo y descubrir lo que es más importante: si vamos hacia adelante, en continuo progreso, o marchamos hacia atrás en una espiral de involución? Porque, créame, este es el problema verdaderamente humano.

El maestro, que parecía ahora un muñeco de ojos diminutos, me miró indiferente, como si el mundo ya no le perteneciera.

Sueño del 11 de septiembre de 2014

jueves, 11 de septiembre de 2014

Os damos la bienvenida

Os damos la bienvenida al nuevo blog encaminado a promover y difundir la Olimpiada de Filosofía de La Rioja, donde podéis encontrar en los enlaces de la parte superior toda la información pertinente sobre esta actividad que organiza la Sociedad de Profesores de Filosofía de La Rioja (SOFIRA), en colaboración con la Consejería de Educación, Cultura y Turismo y la Universidad de la Rioja. La idea es organizar una serie de pruebas que exijan de la destreza intelectual y del conocimiento filosófico de nuestros alumnos para superarlas, de forma que éstos deban de poner en juego capacidades que les aproximen a la realidad filosófica. Creemos, en este sentido, que una actividad por la que los alumnos tengan que competir haciendo uso de capacidades como la oratoria o la argumentación va a estimular y acrecentar su iniciativa a la hora de construir discursos filosóficos debidamente argumentados. No se trata de fomentar la competitividad en nuestros alumnos, sino de que ésta sirva de ocasión para acrecentar su curiosidad y aprendizaje.


Como podéis ver en las bases hemos organizado y estructurado la Olimpiada filosófica siguiendo las mismas pautas y modalidades que luego nuestros alumnos encontrarán en la fase nacional, que este curso dará comienzo en Abril y se desarrollará en la ciudad de Madrid. De este modo, nuestros alumnos ganadores dispondrán de un referente para saber a qué atenerse en esta nueva fase nacional. Asimismo, por razones lógicas, hemos adecuado las fechas y los plazos de la Olimpiada riojana a aquélla. Esperamos, por tanto, que este blog sirva de información y de estímulo también para aquellos profesores de filosofía que quieran participar en esta actividad que seguro resultará muy estimulante. Por último, queremos agradecer tanto a la Consejería de Educación, Cultura y Turismo como a la Universidad de la Rioja por su apoyo y colaboración en la organización y realización de la Olimpiada.



David Porcel

martes, 2 de septiembre de 2014

Un sueño filosófico

Buscando el aula donde recibiría mis clases, me encuentro sentado bajo un árbol a un sabio profesor que me para y pregunta:

- Joven, ¿qué es lo que le inquieta?

- He llegado a la conclusión de que no hay hombre para el que el Universo no sea demasiado.

- En eso lleva razón.

- Desde los comienzos hemos tratado de apresarlo, y por eso no topamos más que con el fracaso de nuestras construcciones. Habría, más bien, que dejarlo en paz, porque ante la bestia no tenemos más que telas de araña.

Tras unos instantes de reflexión, el maestro asintió:

- De vez en cuando, conviene asomarse al abismo.


Sueño de la Noche del 1 de Septiembre

martes, 8 de julio de 2014

¿Dónde parará el canto?


Todavía me recuerdo de adolescente  (uno es adolescente hasta que ya no siente alegría por cumplir años) cuando mi padre me dejó leer un cuento de Borges que citaba a un filósofo inglés llamado Berkeley. Esa lectura, junto a otra del cuaderno azul de Wittgenstein, conformaron uno de los centros de mi ocupación vital, que, naturalmente, en aquellas edades de desenfreno y sobresalto, no llego a gravitar aunque sí a dejar la huella suficiente. Ya advirtió Einstein que uno no se ocupa en la vida de aquello que en el momento presente le interesa, sino de lo que una vez le sobrecogió, como un rayo en la tormenta, un oasis en el desierto o el final de una pesadilla. Eso es la intuición filosófica: un sobresalto, una ruptura en la continuidad vital, un momento de tal lucidez que todo lo demás adquiere de pronto un matiz grisáceo, secundario, superfluo. Sobre esa intuición que una vez me sobresaltó gira este poema que ahora, algunos años después, me regala mi padre:

 
PASADO MAÑANA ENCONTRARÉ EN UN ANAQUEL OLVIDADO A WALT WHITMAN Y LE SACUDIRÉ EL POLVO EN LA TERRAZA DE MI CASA
                                                                                                                            Para Asun, mi mujer

 

 

El pájaro que picotea un punto y otro sin parase en ninguno intermedio.

Así  que son dos, al menos, los pájaros. El pájaro.

 

Desde mi mirada, un lugar donde soy blanco del poniente, observo a los pájaros.

 

Cantan al unísono, en un tiempo distinto

y suena un solo piar.

 

Estoy ciego a la multitud de las cosas,

y a la  vez ciego a su unidad.

 

Todavía no he visto nada,

 más que la dispersión del vuelo y el instante desdoblado del picoteo.

 

Y sólo escuché la memoria del canto.

 

¿Dónde parará el canto?

 

No sabía yo que el poniente necesitara ser visto.

 

Soy otros.

Entre un punto y otro de mi boca no hay nada, sino los otros.

 

¿Callarán?

Y, si no, ¿quién podrá entenderlos?

 

Alguien me verá donde nunca estuve.

Ay de mí si aquél ya fuera ciego.

 

Vivir sin otros ojos en los puntos a donde no ha llegado todavía la materia.

¿Vivir?

 

Ser uno y tantos que descansa en el camino que nadie anduvo

ni aun yo, que sólo aspira.



                                                           Miguel Porcel

 

                                                                                            Junio, 2014

domingo, 6 de julio de 2014

Conocimiento mutilado

El problema no es la creciente disponibilidad de nuevas fuentes de información, sino que todo se reduce a información. Hay quienes todavía creen que la teoría platónica de las ideas o la fenomenología del espíritu de Hegel pueden ser conocidas rastreando aquí y allá en Google. En efecto, desde la creencia de que todo es información, Internet se descubre como la pantalla hacia la verdad y el trasmundo de las ideas. Sin embargo, más bien, conocer consiste, primera y fundamentalmente, en olvidar y deshacer lo acumulado. Hay que dejar de rastrear Google para salir de la caverna y ejercitarse en la tarea de renunciar al dato.

El mundo demanda darnos por enterados: infinidad de whatsapps, mensajes, correos electrónicos, noticias, demandan de nosotros una atención y una preocupación constantes hacia este tipo de alertas que acaban convirtiéndose en verdaderas adherencias limitadoras de pensamiento y acción. El conocimiento pasa por renunciar a todo ello y ejercitarse en la tarea de la búsqueda y la comprensión, para la cual no existen autopistas de la información y, salvo en raras ocasiones, no encontramos apoyo en comunidades o foros. El conocimiento es un ejercicio que se ejercita a solas, o si se quiere, sólo en compañía de un otro que dona conocimiento a cambio de un esfuerzo continuado de búsqueda y comprensión.

El dolor es el tributo que debemos de pagar para recibir verdadero conocimiento. Las ideas se paren, por eso el dolor es el síntoma inequívoco de haber dado a luz a ellas, sin anestésicos que lo mitiguen o comadronas que nos asistan.

miércoles, 2 de julio de 2014

Primero fue lo inútil

El origen de lo útil es lo inútil, es decir, lo que está de más, lo sobrante o excedente. Los propios utensilios son una manifestación de ese excedente energético del que gozaba el hombre primitivo. Éste se vio ante la necesidad de encauzar aquella energía rebosante hacia todo tipo de fines imaginables, de orientarla hacia algún propósito antes de que explotara en sus narices. Esto explica que el trabajo mecanizado, contra lo que pueda parecer, tanto deba al juego y a la ceremonia, al erotismo y a la fantasía. Y es que la exactitud ritual en las ceremonias precedió con mucho a la exactitud mecánica en el trabajo, y la división rigurosa del trabajo llegó primero a través de la especialización en los oficios ceremoniales.

Gracias a un cerebro extremadamente desarrollado e incesantemente activo, el hombre disponía de más energía mental utilizable de la que necesitaba para sobrevivir a un nivel puramente animal; y, de acuerdo con esto, tenía la necesidad de canalizar esa energía, no sólo en la obtención de alimento y en la reproducción, sino en formas de vida que transformaban esta energía de manera más directa y constructiva en formas propiamente culturales, esto es, simbólicas. ("La técnica y la naturaleza del hombre", Lewis Mumford en Filosofía y tecnología)


¿Y qué son el utilitarismo, el positivismo o el mercantilismo, que tanto preconizan en nuestros días el valor de lo Útil, más que otra manifestación de esa energía sobrante?