sábado, 25 de diciembre de 2021

Los ojos de Chiyono

En un monasterio había una monja, llamada Chiyono, muy trabajadora, disciplinada y responsable, pero enormemente insegura en sus labores y quehaceres. Nunca sentía que hacía bien su trabajo, y ello aunque las gentes de su alrededor así se lo hicieran ver. Los más sinceros elogios de amigos y compañeros no bastaban para que se sintiera bien y todos los días se retiraba convencida de que no había realizado bien su trabajo.

Uno de sus compañeros monjes, observando su pesar, decidió llevarla al maestro de la Montaña, de quien se decía que curaba todas las penas y pesares.



Habiendo escuchado su historia, el maestro de la Montaña quiso ayudar a Chiyono:

- Te voy a dar mis ojos para que dejes a un lado los tuyos y te veas como te ven los demás. Y te voy a dar mi corazón, para que te sientas como te sienten los demás.

- ¿Y cómo verás y sentirás entonces, si tus ojos y corazón ya no están en ti? -interrumpió la monja-

Al escucharla, el maestro comprendió la bondad del mundo y se convirtió en el primer discípulo de la monja Chiyono.

viernes, 24 de diciembre de 2021

Enseñanza invisible

 

Decía Borges que él no enseñaba literatura sino pasión por la literatura, y que era eso lo que verdaderamente hacía que los alumnos descubrieran los libros. Abrir un libro no es descubrirlo. Descubrirlo es abrirte a él. Y abrirte a él significa abandonarte al riesgo y al abismo, como quien sale de su hogar y decide acampar a la intemperie. Acampemos a la intemperie, para respirar de manera distinta. ¿Pero qué aires son los que ahora podemos respirar? Desde luego, oxigenados, higienizados, libres de impurezas que puedan mancillar nuestros pulmones, cada vez más frágiles. Y el asunto es que, alumnos y profesores, nos tenemos que armar de respiradores artificiales para inhalar estos nuevos aires.


Por ello, este breve recordatorio, del maestro George Steiner:

“Enseñar con seriedad es poner las manos en lo que tiene de más vital un ser humano. Es buscar acceso a la carne viva, a lo más íntimo de la integridad de un niño o de un adulto. Un Maestro invade, interrumpe, puede arrasar con el fin de limpiar y reconstruir. Una enseñanza deficiente, una rutina pedagógica, un estilo de instrucción que, conscientemente o no, sea cínico en sus metas meramente utilitarias, son destructivas. Arrancan de raíz la esperanza. La mala enseñanza es, casi literalmente, asesina y, metafóricamente, un pecado. Disminuye al alumno, reduce a la gris inanidad el motivo que se presenta. Instila en la sensibilidad del niño o del adulto el más corrosivo de los ácidos, el aburrimiento, el gas metano del hastío. Millones de personas han matado las matemáticas, la poesía, el pensamiento lógico con una enseñanza muerta y la vengativa mediocridad, acaso subconsciente, de unos pedagogos frustrados. Las estampas de Molière son implacables. La antienseñanza, estadísticamente, está cerca de ser la norma. Los buenos profesores, los que prenden fuego en las almas nacientes de sus alumnos, son tal vez más escasos que los artistas virtuosos o sabios.” (Lecciones de los maestros)

sábado, 18 de diciembre de 2021

Vidas que duran

Una de las grandes enseñanzas de nuestra tradición es que la verdad sostiene, comulga, reúne, como casi ninguna otra cosa. La verdad no es sólo fuego en torno al cual se agrupan comunidades de amantes y hombres necesitados de sentido. También, la verdad es la llama que el hombre prisionero sigue en su ignorancia y desconocimiento. La verdad, como la luz que penetra en la caverna, es fuente posibilitadora de sentido y duración. Nada permanece, salvo la búsqueda y la mirada atenta a su luz. 



El mito de la caverna revela que la búsqueda dura mientras hay luz que seguir. Es un ejemplo de consistencia, más que de persuasión; de seguimiento, más que de logro. La luz, como la verdad, sostiene, orienta, y hace perdurar a quienes la siguen. Por el contrario, el engaño, la ilusión, la máscara, reproducibles hoy día en tantas relaciones frágiles y endebles, que se deshacen al menor soplido, separan y desordenan. La búsqueda ordena, estructura, da consistencia a la vida. ¿No fue aquella historia de amor lo que llenó nuestros días de la infancia? ¿No fue por ella como ahora la podemos recordar?

domingo, 12 de diciembre de 2021

Vivir escondidos

La confianza abre universos para quienes viven sin vivir escondidos. Vivir escondidos, y sin embargo sin poder esconderse. 

Una reflexión enviada a las tres de la madrugada por algún alumno que acaba de leer a Ciorán, una madre que te implora que hables con su hijo, y le animes, a ver si entre todos logramos descubrir qué demonios le pasa. El poema de una alumna que acaba de descubrir el amor. Una carta encima de la mesa del despacho, entre abierta, de un compañero que no sabía cómo agradecértelo. Un libro olvidado por alguien que te quería recordar que había comenzado a leer los prolegómenos de la Crítica de la razón pura de Kant. El email mañanero de una amiga que te regala la frase del día, y te recuerda aquello de "que no parezca que he vivido en vano". El alumno de primera fila que saca de su blog todo un libro de relatos, escritos a boli, pero sin tachones. Y te pide tembloroso si los puedes leer para la próxima semana, cuando sabes que tendrás evaluaciones. Dos alumnas que no pueden pagar la excursión, y te lo advierten, porque huérfanas ellas viven la una de la otra. Una luz que al poco comienza a parpadear, y te implora que recuperes su fuerza. El gato negro que siempre cruza la calle, porque estás a la misma hora, y las naranjas del camino que te recuerdan que ya ha llegado el invierno.

Vivir escondidos, y sin embargo sin poder esconderse.


miércoles, 8 de diciembre de 2021

Sueño de la noche del 7 de Diciembre

Me convocan a un seminario semanal donde acuden lectores noveles y algún que otro genio de la literatura, cuyo semblante se dibuja en negro sobre una pared blanca. Mientras uno de ellos lee su texto, percibo que soy incapaz de oír sus palabras, ni el trazo de los lápices de quienes toman nota.




Sueño de la noche del 7 de Diciembre

martes, 7 de diciembre de 2021

Partidas silenciosas

Dándonos un baño de oxígeno en el Hayedo de Otzarreta (Parque Natural de Gorbeia), donde los caminantes, desde hacía mucho tiempo, no caminan hacia ningún lugar en particular. Los shinrin-yoku («baños en el bosque») rejuvenecen a quien se abandona a ellos. No me extraña que en Japón, país de urbanitas, se conciba a los Bosques como verdaderos hospitales.





"La verdad es que hoy en día no somos, incluidos los caminantes, sino cruzados de corazón débil que acometen sin perseverancia empresas inacabables. Nuestras expediciones consisten sólo en dar una vuelta, y al atardecer volvemos otra vez al lugar familiar del que salimos, donde tenemos el corazón. La mitad del camino no es otra cosa que desandar lo andado. Tal vez tuviéramos que prolongar el más breve de los paseos, con imperecedero espíritu de aventura, para no volver nunca, dispuestos a que sólo regresasen a nuestros afligidos reinos, como reliquias, nuestros corazones embalsamados. Si te sientes dispuesto a abandonar padre y madre, hermano y hermana, esposa, hijo y amigos, y a no volver a verlos nunca; si has pagado tus deudas, hecho testamento, puesto en orden todos tus asuntos y eres un hombre libre; si es así, estás listo para una caminata." (Thoreau, Caminar)

viernes, 3 de diciembre de 2021

Sentimientos compañeros

Hay quienes por encontrarse cerca de la génesis saben decir lo que otros solo oyen. Es la escucha de quienes viven próximos a la hoguera, al otro lado de la valla, en el regocijo del primer fuego.

Estas palabras las escribe Arianna de Arcos, alumna del IES Miralbueno de 1º de Bachillerato, y nos invita a su lectura:

“El amor es ese sentimiento que tarde o temprano a todo el mundo le llega, es ese todo y ese tan poco que esperamos de otras personas. El amor es resultado de ese encuentro con aquella otra persona que te complementa. Su otra mitad. Hay personas que darían su propia vida por la otra persona, por amor. Cuando encuentras a alguien que te llena de verdad, que te aprecia, valora, entiende de verdad, no quieres que se vaya, por lo que haces cosas por cuidar y mantener en pie ese amor, ya sea con cartas avivando el amor, o pequeños detalles.



El amor es ese sentimiento maravilloso y esencial en nuestra vida, pero no sólo es eso, no sólo es amor, sino que es preocupación, tristeza, paz, alegría… es decir, el amor es sentimiento puro que a medida que pasa el tiempo se vuelve mezcla de diferentes sentimientos. Los celos, la tristeza, el miedo, son ejemplos de ello. Hay varios tipos de amor: no sólo el de pareja, sino el amor propio, el amor hacia otras personas, como familiares o los propios amigos. El amor es ese sentimiento que nos acompaña siempre, aunque se transmita en diferentes etapas y facetas de nuestra vida."

Arianna de Arcos Hernández