Guardándome las últimas semanas para la explicación de la filosofía moral de Immanuel Kant y sus derivaciones posteriores, como iremos viendo, algunas de ellas bastante críticas y de enorme actualidad, doy con este texto que titula "Probable inicio de la historia humana"; una interpretación libre y rigurosa del relato de Adán y Eva, y la toma del fruto prohibido. Os regalo este fragmento porque me parece muy representativo de ese pensamiento tan antropocéntrico contra el que luego se rebelarán el ecologismo, el feminismo o el movimiento de liberación animal. Os lo regalo con el placer de quien lee un domingo con la vista en vuestros comentarios, críticos o elogiosos, al respecto:
domingo, 5 de mayo de 2024
Probable inicio de la historia humana
viernes, 3 de mayo de 2024
Sátiras
Mirando con "Sardinillas", que no está precisamente en los huesos, doy con esta lectura enternecedora de Ariosto que nos recuerda el alcance de la libertad. No es sólo que haya que saber decir que no cuando lo que te proponen no encaja en tu lista de propósitos o prioridades, sino que hay empezar por abstenerse de engrosar en demasía nuestra vida antes de acabar encadenados a ella. Más vale la abstención que vaciarse como lo hizo el asno del poema.
miércoles, 1 de mayo de 2024
Aniversario
Y en este intermedio,
los días siguen
naciendo.
Como hojas de la
primera higuera
Que se entrelazan en el
Jardín.
Y contigo la noche
crece conmigo.
Y me da sus pasos, con
sus luces y sus sombras.
Cielo de mis primeros
ojos
Que me prestaron.
Feliz quince aniversario
domingo, 14 de abril de 2024
Esperanza de la que hablan
Comparto este hermoso
poema de Laura, alumna de 3º de ESO, que habla de la esperanza como “la
esperanza de la que hablan”, que se instala en mí como resistencia última antes
del adiós. Esperanza que es última luz antes del cierre definitivo. Diría
Shopenhauer que la esperanza es la más necesaria de las ilusiones.
ESPERANZA DE LA MENTIRA
Será que me odias,
Será que no me quieres
ver.
Pienso en aquellos días
donde no me querías
perder.
Y ahora un rayo de luz
me sigue
es la esperanza de la
que hablan,
me repite lo mismo
siempre,
no quiero escucharla,
continuamente me miente
diciéndome que aún me
ama.
Laura Serban,
1 de abril
jueves, 11 de abril de 2024
Experiencias que perviven
Trepidante experiencia
la de hoy, en nuestro Primer Certamen de Debates que ha enfrentado a alumnado
de 2ºFP Básica y 1º de Bachillerato sobre el fondo temático Saber práctico vs saber teórico. Cuando en
una mañana de septiembre nuestro amigo Fran nos propuso a Daniel y a mí emprender
una actividad que aunara a alumnos y alumnas de ambas enseñanzas, dándoles voz
para que se expresaran sobre asuntos que a todos incumbe, como el valor que atribuye
nuestra educación a ambos saberes, la presencia que tienen en la sociedad, o
las intricadas relaciones que guardan entre sí originando tantos debates que la
ciencia y la filosofía siguen alimentando, no pudimos sino lanzarnos a ello y
movilizar el asunto. El resultado ha sido la mañana de hoy, entregada a estos
alumnos y alumnas apasionados y apasionantes, esgrimiendo argumentos por debajo
y encima del micrófono, escuchándose unos a otros, parando cuando había que
parar, y volviendo cuando había que volver. El resultado ha sido ver –y sentir-
que el conocimiento también tiene lugar fuera de las aulas, conectado con la
vida, y la palabra, con un aire de atención que ahí se respiraba e involucrando la experiencia vital de cada uno de los debatientes.
Bravo, alumnos. Bravo, compañeros.
Con especial agradecimiento a alumnos, Zona joven (Ángela), Daniel, Fran, Emese, Sara, Montse, Alfredo, compañeras de Lengua y jurado Pablo y Sergio.
Queriendo recordarnos cuán importante es que la educación escuche sus necesidades y podamos construir una sociedad mejor desde una reflexión, profunda y compartida, del papel del saber práctico y teórico en nuestra sociedad
Una delicia a verlos
ahí compartiendo, dialogando, deliberando
Grupo ganador de 2ºFB
Básica. ¡Enhorabuena!
Y aquí junto a los
alumnos finalistas de 1º de Bachillerato
Y con todos los valientes
alumnos deliberantes
lunes, 18 de marzo de 2024
No sé leer
La lectura es una de esas actividades que debe realizarse con placer, con el placer del descubrimiento, y del redescubrimiento, según sea el pulso y el momento vital desde el que se haga. La lectura, si de verdad enriquece, es creadora de tiempo y de vida. ¿O no nacemos de nuevo cada vez que topamos con un gran pasaje o alguna idea se nos cuela hasta el corazón? Pretender decir que hay una duración de tiempo correcta para la lectura, o que hay una edad adecuada para tal o cual libro, es tan absurdo como decir que los campos florecerán cuando lo dicte el calendario o que el sol se pone porque el reloj ha dado la hora. Leer es vivir, y la vida, por más que nos apresuremos, siempre va a ir por delante.
“No sé leer. ¿Acaso
alguien podría decir que sabe? Nos pasamos la vida leyendo, pero nunca
aprendemos. Nadie sabe leer porque la lectura no es una competencia que pueda
adquirirse de una vez por todas, sino una «forma de vida», y nadie sabe vivir.
Siempre existimos a la primera, rodeados de ignorancia, de perplejidad y de
dudas. Leer es detenerse un instante en el flujo del tiempo y enfrentarse a
algo que nos interroga y desafía, es iniciar un viaje que nunca se sabe adónde
conduce, es caminar y perderse en un texto, como quien se pierde en un bosque,
y correr el riesgo de salir siendo otro distinto del que se era al principio.
Leer es releer, regresar una y otra vez sobre los libros que nos interpelan,
esos que, aunque a veces estén lejos, nos siguen sacudiendo como la primera
vez. Es dejarse afectar por la palabra de alguien que no está físicamente
presente pero tampoco está del todo ausente. Es escuchar voces que vienen de
lejos y enfrentarse a una escritura que dice pero que no responde, que en
ocasiones ofrece consuelo, aunque la mayor parte de las veces lo que provoca es
desasosiego.” (Joan-Carles Mèlich, La
sabiduría de lo incierto)
domingo, 17 de marzo de 2024
Escuelas sin escuela
Las clases deben reinar por su impureza, por el tartamudeo de quien se
atreve a levantar la mano a pesar de ser tartamudo, por los colores grises que
no pueden competir con la primavera pero que continúan bellos para quien los
sabe mirar, por el silencio buscado de quien prefiere callar y seguir viviendo
su miedo. Deben reinar por los timbres desordenados, por el respeto a las
palabras bien dichas y a las palabras que no se dicen, por los tropiezos en la
solución al problema y las frases mal formuladas, que el profesor corregirá.
Deben reinar por la confianza de quien confía sus conocimientos, y la autoridad
que inspira el maestro a sus alumnos, por los suelos sin tarimas ni gritos
sobresaltados, por la tiza cálida que la profesora tiende al alumno que pisa por
primera vez la baldosa de más al fondo, y quedan ahí expuestos a la mirada de
los demás.
Una escuela no es escuela donde no hay humanidad. Un no-lugar donde todo
fuera máximamente útil, eficiente, rápido y preciso, sería un escenario desprovisto
de generosidad, de confianza y autoridad: “Un hipotético lugar –o más bien un
no-lugar- con procedimientos totalmente tecnificados de aprendizaje no sería
una escuela. Igualmente, un lugar –o más bien no-lugar- donde lo único que
ocurriera fuera la ejecución de funciones objetivadas en procesos y resultados
tampoco sería una escuela. Aunque podría
seguir llevando el nombre, ya sería otra cosa”. (La escuela del alma, Josep Maria Esquirol)