jueves, 13 de septiembre de 2012

Democratización de la cultura

Otro factor, no menos importante, para la forja de esta realidad ha sido la democratización de la cultura. Se trata de un fenómeno que nació de una voluntad altruista: la cultura no podía seguir siendo el patrimonio de una elite, una sociedad liberal y democrática tenía la obligación moral de poner la cultura al alcance de todos, mediante la educación, pero también la promoción y subvención de las artes, las letras y demás manifestaciones culturales. Esta loable filosofía ha tenido el indeseado efecto de trivializar y adocenar la vida cultural, donde cierto facilismo formal y la superficialidad del contenido de los productos culturales se justificaban en razón del propósito cívico de llegar al mayor número. La cantidad a expensas de la calidad. (La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa)

…y es que la cultura no se cultiva mediante la educación, sino que se educa mediante la cultura.

5 comentarios:

M. A. Velasco León dijo...

No lo veo contrapuesto, sino complementario. Educar "con" y "en" la cultura, porque la educación nace "desde" la cultura pero también a ella conduce.
Lo que si ha resultado desastroso, al menos en nuestras Españas, ha sido el apesebramiento cultural. La corte de artistas del reino, cuyo principal mérito era estar en todas las inauguraciones junto al político de turno.
Salud

David Porcel dijo...

En esta ocasión creo que Vargas Llosa da en el clavo: si pretendemos democratizar la cultura necesariamente éste ha de perder calidad. Más bien creo que la tarea de la educación ha de ser la de posibilitar la culturización del alumno, la de crear sus condiciones de posibilidad, no la de culturizar. Saludos

David Porcel dijo...

En esta ocasión creo que Vargas Llosa da en el clavo: si pretendemos democratizar la cultura necesariamente ésta ha de perder calidad. Más bien creo que la tarea de la educación ha de ser la de posibilitar la culturización del alumno, la de crear sus condiciones de posibilidad, no la de culturizar. Saludos

Manuel Marcos dijo...

Sustancialmente tiene razón, claro, la divulgación sienpre comporta una dosis de vulgaridad y fraude. Pero, modestamente pienso que en ese camino de difusión de la cultura que es tan secular y antiguo, cualquier atisbo de luz filosófica o de sabiduría que haya llegado a aquel que no tiene la posibilidad de que lo cultiven o cultivarse adecuadamente, o que tiene el acceso a esos bienes, restringuido, habrá sido para bien. No comparto la visión voluntariamente anacrónica de Vargas Llosa; es más, no puedo imaginarme a este señor si no es por esa vulgarización de la cultura. Por otro lado, el Quijote, el libro más divulgado de la historia, no ha perdido y un ápice de su frescura, como tantos otros, incluido los suyos.Como dice Miguel Ángel, el apesebrarse es malo. Y tienes razón, la tarea de la educación tiene ciertos límites, necesarios, el problema es que el personal, al final, para culturizarse acaba yendo al gimnasio: preferible sería que leyeran, Marcia Estefanía si hace falta.

Salud, David


David Porcel dijo...

Por supuesto, también creo que tiene que existir una educación mínima obligatoria que garantice el acceso a una cultura mínima, pero en el momento en que ésta ya se tenga, creo que también es bueno para la sociedad que el sistema educativo sea selectivo, exija al alumno una serie de conocimientos pevios antes de iniciar su nueva andadura académica (actualmente esto no existe, ni siquiera las pruebas de acceso a la universidad son selectivas, ya que las superan anualmente un 97% de media, al menos aquí en La Rioja) Saludos cordiales