Mientras ríos de hombres deambulan por las calles de la ciudad, un niño se sienta cada noche en la misma ventana, y espera, espera... hasta hacerse invisible con ella.
Sueño del 20 de Mayo
Mientras ríos de hombres deambulan por las calles de la ciudad, un niño se sienta cada noche en la misma ventana, y espera, espera... hasta hacerse invisible con ella.
Sueño del 20 de Mayo
A veces, cuando subo en el ascensor me imagino a éste dejándome en una ciudad de casas desconocidas, todas iguales, blanquecinas, de tejados bajos, y sin ventanas. Y me imagino abriéndome paso entre ellas para buscar algo de luz, o de verdad, pero no como el prisionero de Platón, que ya sabía a dónde se dirigía en el momento de romperse las cadenas, sino como el niño que busca a una madre que no está.
Sueños de Mayo
Es llamativa la tendencia de los centros escolares a mortificarse imponiéndose nuevas y penosas ocupaciones que, para desgracia de quienes las padecen (y padecemos), asfixian todavía más a unos profesores cada día más atolondrados y exhaustos. Reuniones interminables, protocolos infumables, informes estadísticos, consejos orientadores, evaluaciones predictivas, atenciones virtuales, y tantos otros preceptos que de órdenes incomprensibles nos llegan siempre en horas intempestivas y cuyo polvo nos resulta cada vez más difícil sacudirnos. Adherencias de todo tipo que, como si cayeran del cielo, se pegan a nuestras ropas, traspasando la primera piel e instalándose, bien recostados, en los rincones más primitivos de nuestro ánimo. ¿Hacia una maquinización total? Podría ser.
Fotografía realizada por José Antonio Porcel
Pero de veras que por lo mismo que nos mortificamos podemos enterrar las armas y darnos un respiro, aunque sea de vez en cuando. ¿Os imagináis un curso siendo verdaderamente profesores? Con tu tiempo para atender las dudas de los alumnos, compartir conocimientos con tus colegas de departamento, acercarte a otros a ver qué están cociendo, abrir lo último en investigación o, sencillamente, respirar hondo dos veces y preguntarse por el sentido de la clase que voy a dar. Sería la leche. Sería como volver a nuestra profesión. Una exhalación de libertad. En realidad, por lo mismo que aprendemos a explicar podemos aprender a desexplicar, y a desmontar, y a deshacer, y quedarnos con la semilla para que recibiendo el cuidado que merece pueda germinar. En ALGO.
Éste es mi llamamiento de fin de curso, que no adjuntaré.
¡Por fin llegó el momento! La final olímpica de Filosofía que ha devuelto la ilusión a tantos de nuestros alumnos con su participación y esfuerzo. Un encuentro propiciado por una de las reflexiones más sonadas de nuestros días, y que ahondan en las relaciones, tan íntimas, y al mismo tiempo tan tirantes, entre la libertad y la seguridad como pilares de nuestra cultura.
Para salvaguardar nuestra seguridad el acto ha tenido lugar en un formato online, conectándose desde sus respectivos centros los diferentes alumnos aragoneses finalistas.
Aquí están, de izquierda a derecha, Laura Noda,
de 1º de Bachillerato, Noa Manero y Noelia Alba, de 2º de Bachillerato,
momentos antes del comienzo del acto.
La verdad que han sido muy emocionantes las
intervenciones de nuestros alumnos en esta etapa final, ¡¡con dos alumnas
premiadas entre las tres primeras de Aragón!!
Enhorabuena a todos, y especialmente a Laura
Noda, de 1º de Bachillerato, cuyo trabajo fotográfico, Equilibrista,
la ha alzado como segunda clasificada de Aragón en la modalidad de
Fotografía; y a Noa Manero, de 2º de Bachillerato,
por su clasificación como tercera ganadora de Aragón en la modalidad de
Ensayo.
Aquí vemos a Laura Noda, segunda ganadora,
comentando su trabajo fotográfico
Y
aquí a Noa Manero, tercera ganadora, defendiendo apasionadamente su disertación
sobre los límites de la libertad
Un agradecimiento muy especial a todos los
participantes y ahora a reponer fuerzas para la siguiente.... ¡¡¡os esperamos
en la próxima!!!!
Recordad que en nuestro blog olímpico encontráis una recensión más completa del acto con los diferentes trabajos publicados.
Si hay una cualidad que define el misterio es la indisolubilidad. Con la fuerza con la que el mago cautiva con su arte, el misterio atrapa a quienes merodean a su alrededor, pero sin abrir la jaula. Siempre a un palmo de distancia, por lo menos, el misterio nos llama a aproximarnos, a destaparnos, pero haciéndonos saber que jamás se desnudará. Y es ahora, en un tiempo obstinado en respuestas y soluciones, cuando no hay mejor terapia que la de recordar que el misterio no está más allá, sino acá, con nosotros. Nosotros. El misterio.
Un manto de nubes cubre el mar azul como haría una sábana con el cuerpo, mientras veo el reloj que me dice que llego tarde a mi lugar de trabajo. Al otro lado, una barca roja de una sola hélice se dispone a transportar turistas hacia un recodo de la playa.
Sueño del 10 de Abril