sábado, 2 de septiembre de 2023

Nuevo curso

Las palabras se amontonan como queriendo salir con el nuevo curso, llenas de nueva savia ellas. Pronto sonará el pistoletazo de salida y ya no habrá motivo para llegar tarde. ¿Quién no será puntual el día que se presenten nuestros alumnos con su carpeta recién comprada y esos libros forrados con el amor de madre? ¿A quién no le latirá de verdad el corazón cuando haya de revisar su horario por temor a equivocar el aula? ¿Qué jefe de estudios no cuidará de meter todas las vocales y consonantes en Peñalara, o qué padre no besará a su hijo en la mejilla deseándole buena suerte? Y en las noches previas al estreno, cuando todos duerman y apenas alguien sueñe, ¿Qué luna no iluminará con su mejor azul pasillos y aceras por donde correrán riadas de pisadas? ¿Pero qué será esta vez lo que digan los recién llegados cuando asomen su cabecita y se vean solos como la primera vez? ¿Qué mano será la que tiendan? ¿La derecha o la izquierda? ¿O será el pie tembloroso lo primero que adelanten?


Y todos, a un mismo tiempo, mientras la palabra siga perdurando sin ser leída, quizá bajo la vieja tierra húmeda, pensando ya en el nuevo curso.

miércoles, 30 de agosto de 2023

Misterios de verano

Este verano también ha servido para escribir reflexiones como esta:

“El invidente, en cuestión de misterios, está a la misma distancia que quien puede ver. Y es que el misterio nos incumbe de una manera muy distinta a como nos incumben las preocupaciones y menesteres cotidianos. Nos afecta de una manera mucho más radical, mucho más presente, mucho más total. A diferencia de la llamada interpelante del amigo o del vecino, que cesa en cuanto se atiende a la interpelación, la del misterio nos llama continuamente, no pudiendo zafarnos de ella por más que encontremos respuestas.” (“Entre niebla. ¿Por qué sigue teniendo sentido creer en el misterio?”, Revista Ábaco, Nº 115)


viernes, 25 de agosto de 2023

Sujetos frágiles. Tiempos duros.

¿Qué significado puede albergar el misterio en un mundo que vive de espaldas a él? ¿Cómo sigue afectando lo misterioso ahora que la ilusión de poder y seguridad nos ha estallado en las narices? ¿De qué manera puede el misterio de la vida recuperar el papel que le corresponde en el entramado humano? ¿Cómo podrían reconciliarse la ciencia y el mito estando más alejados que nunca? En definitiva, ¿Cómo, en plena expansión tecnológica, puede hacerse del misterio una experiencia vital integradora, de la misma naturaleza que experiencias religiosas como el milagro o el asombro? Son preguntas que cabe abordar distraídos como estamos por la inmediatez de los simulacros y el ruido mediático, y alejados de experiencias que han sostenido durante siglos a culturas y sociedades enteras.




Y para aproximarnos a estos asuntos tan misteriosos la prestigiosa Revista Ábaco se hace eco con la publicación de dos trabajos míos: el primero, una incursión en el pensamiento del filósofo Joan-Carles Mèlich con ocasión de su estupendo ensayo La fragilidad del mundo (Premio Nacional de Ensayo, 2022). El segundo, en sintonía con el diálogo abierto, una reflexión sobre la naturaleza y alcance de la experiencia del misterio que título Entre niebla. ¿Por qué sigue teniendo sentido creer en el misterio? Otro agradecimiento sincero al equipo editorial de Ábaco por prestar un lugar a la reflexión filosófica en este trepidante número sobre Sujetos frágiles y tiempos duros.

En unos días disponible para su lectura y venta.

martes, 15 de agosto de 2023

Multiuniverso

Me pregunto si una historia de la filosofía bien contada debería comenzar por cuestionar los principios antropocéntricos con los que se han construido la mayoría de historias de la filosofía. Para empezar, suponer que la belleza, o la verdad, o el bien, están ahí para ser vistos, comprendidos o estimados por el ser humano es de lo más antropocéntrico que puede decirse, más vanidoso todavía que decir que el universo puede ser asimilado o que si algo escapa a nuestro control es porque no ha pasado el tiempo suficiente. Y el caso es que, en cualquiera de sus formas, este antropocentrismo aberrante se halla todavía incrustado en nuestro lenguaje, por ejemplo, en el del historiador que confía que el progreso de la humanidad nos aleje del mal y la codicia; en el del hombre de ciencia, que con cada descubrimiento celebra todo lo que sabe frente al ignorante o el bobo; o en el del padre, que satisface su ego pretendiendo hacer de su hijo un ser perfecto y sin defectos.



Y así es como hay historias de la filosofía que se han construido sobre la base de que, desde sus comienzos, el universo se ha formado a la medida del ser humano y que, por ello, tenemos de antemano garantizado el éxito para entrar en él y conquistarlo. Sin embargo, ni el universo se ha hecho a la medida de lo humano ni la medida de lo humano garantiza que podamos comprender el universo. Es por ello por lo que, quizá, en lugar de armarnos con métodos y enseñanzas con vistas al control y la conquista podríamos mirar más a nuestro alrededor y, simplemente, ver que hay tantos universos como formas de vida existen fuera.

sábado, 12 de agosto de 2023

Safe

Ayer vi, por segunda vez, la película Safe (1995), interpretada realísticamente por Julianne Moore. Me pareció un ejercicio maestro de reflexión que presenta la enfermedad como lo que salva y puede apartar al más vulnerable de lo que verdaderamente mata en contextos de indiferencia y apatía sociales. La película presenta a una sociedad enferma en su práctica constante y provocada de inanidad, indiferencia, incomunicación, ceguera hacia el otro, y a una protagonista que, teniendo que vivir en ella, comienza a aquejarse de síntomas respiratorios que le llevan a buscar refugio en  una comunidad de personas hastiadas de la vida contemporánea. Es por su cuerpo como se aparta del aire que infecta a la sociedad y puede encontrarse recluyéndose en ella misma. ¿Qué nos queda cuando te han despojado de todo? Película muy recomendable.


jueves, 10 de agosto de 2023

Me mirara de verdad

Allí todos tenían que hacer un papel ultimando el preestreno. Pero ella tenía que llevarlos a todos, y nos había confesado un secreto: su terrible enfermedad. ¿Pero era cierta? ¿Eran esas marcas el comienzo de algo irreversible? Tenía que preguntarle, y hacerle ver que también lo sabía. Y que estaría siempre con ella, que no se preocupara, y que iría todo bien. Pero temía que se fuera sin poder hablar con ella y sin que advirtiese mi presencia. Tenía que decírselo pero los críos entraban constantemente, y molestaban, y ella era algo esquiva, quizá temerosa de que me abalanzara. Al final se lo decía, en aquel cuarto oscuro, lleno de luces y bullicio. 

Le daba la mano como hace el amigo, con la esperanza de que lo entendiera y me mirara por fin a los ojos. Y me mirara de verdad.

Sueño de julio



lunes, 7 de agosto de 2023

Cambiar en luz y en llama

Impresionante la narración que hace mi hermano de su gesta-vuelta a Alemania, y que de alguna manera me han evocado estas palabras de Nietzsche de La gaya ciencia: «no somos ranas pensantes, ni tampoco aparatos de objetivar y registrar, con frías entrañas. Hemos de alumbrar constantemente nuestros pensamientos con nuestro dolor y darles maternalmente cuanto poseemos de sangre, corazón fuego, placer, pasión, tormento, conciencia, suerte y destino. Vida significa para nosotros todo cuanto somos, cambiar continuamente en luz y en llama».