viernes, 4 de abril de 2025

Sueños

Calles de colores y altas, muy estrechas, me llevan en autobús hasta un patio interior, donde yace una familia, y al fondo una anciana a punto de osificarse. La veneran porque debe esconder algo que nadie sabe.

Sueño de marzo


miércoles, 26 de marzo de 2025

HOY HACE UN DÍA LUMINOSO: TANTA LUZ

Hay una luz que calma, apacigua, aquieta. Es la luz de la vela en las noches de tormenta, la luz de los conceptos que ordena y depura, la luz que espera al final de la cueva. Pero hay otra luz que arde, que quema a quien se acerca a ella. Es la luz de quien ya no puede soñar, luz que el poema no puede cicatrizar.


 

Hoy, tanta luz para ver solo

los hilos perdidos de la noche recien muerta,

las agonías de la esperanza,

las horas que agitan las manos para que las escuchemos

 

tanta luz

para ver el horizonte a lo lejos

como una boca cerrada que no puede llorar.

 

Miguel Porcel

25 de marzo de 2025


lunes, 24 de marzo de 2025

Los cuidados

Estupenda la acogida de este encuentro que reunirá a alumnas, profesores, alumnos, profesoras, y algún que otro moderador sobre un tema que ocupa y preocupa. Pronto.


sábado, 8 de marzo de 2025

Vidas proyectadas

Miramos el mundo con el prisma de lo que queremos que sea. Proyectamos sobre él nuestras ilusiones, hacemos de él campos de juego, lo combatimos introduciendo nuevos principios, hacemos que sea lo que creemos que debería ser. El ser humano introduce sus propios planes en la naturaleza, los inserta en ella con su visión y luego vuelve a extraerlos de allí. Pero al actuar así vivimos proyectivamente, fuera de sí, y nos medimos por la alegría de nuestros juegos o la precisión de nuestros juguetes. ¿Y qué hay de aquella otra medida que no admite retirada? ¿Qué hay de aquella otra medida frente a la que no cabe combate? La consciencia nos abre el mundo, situándonos en él como actores de una escena. ¿Y ahora qué historia representamos? 



A veces deberíamos parar la representación, cesar en nuestro empeño combativo, dejar que la vida, simplemente, sea. Caminar sintiendo el peso de nuestros pasos, amar viviendo más cerca las cosas, comulgar experimentando el cuerpo transformado. Ahí se iguala la vida del emperador con la del mendigo o la del pobre carretero. Cuando paramos y cesamos en nuestra lucha individual, cuando nos sentamos a reponer fuerzas y nos decidimos a continuar viviendo con lo puesto, esas diferencias que tanto significaban en los escenarios de la existencia se borran, ya no se tienen en cuenta. Fuimos todos arrancados, y ya no practicamos las éticas del bien y de la justicia, ya no pretendemos hacer del mundo un lugar a imagen y semejanza de nuestras ilusiones. Más bien, conscientes ahora del peso y gravedad de la existencia, de lo incompartible e inmodificable, aspiramos consentidamente a «lo bien que podemos estar», que no es poco.

Tienes el mismo cuerpo, con los mismos órganos y energías que el hombre de Cro-Magnon hace treinta mil años. Al vivir una vida humana en la ciudad de Nueva York, o al vivirla en las cavernas, pasas por los mismos estadios de la infancia, la llegada a la madurez sexual, la transformación de la dependencia infantil en la responsabilidad de la vida adulta, el matrimonio; después, la decadencia del cuerpo, la pérdida gradual de sus poderes, y la muerte. Tienes el mismo cuerpo, las mismas experiencias corporales, de ahí que respondas a las mismas imágenes. (Joseph Campbell, El poder del mito)

lunes, 3 de marzo de 2025

Árboles

A veces me detengo a contemplar la naturaleza que nace de nuestro instituto, ¿o es nuestro instituto el que nace de la naturaleza? Y ver el juego de las nubes, o a las ramas estirarse con sus hojas, me llena de paz mientras me preparo para la clase del momento siguiente. Y mientras procedo así, me pregunto si no convendría que aprendiéramos todos un poco más de la naturaleza; por ejemplo, contemplando las partículas que contiene un rayo de luz, o las rugosidades de la hoja caída en el alféizar de la ventana. Y de esa manera que se avivara la llama del asombro, y de la curiosidad.




“Se dice que todo cuanto ansiamos es encontrarle un sentido a la vida. No creo que sea eso lo que realmente buscamos. Creo que lo que buscamos es experimentar el hecho de estar con vida, de modo que nuestras experiencias vitales en el plano puramente físico tengan resonancias dentro de nuestro ser y realidad más internos, y así sentir realmente el éxtasis de estar vivos”. (Joseph Campbell)

martes, 25 de febrero de 2025

Paseos

"Cuando viajo, me esfuerzo por conocer el territorio como si fuese un ser humano, con su complicada, insondable personalidad. Espero que sea él quien hable. Y espero. Y espero." (Barry López, Una geografía profunda)

viernes, 14 de febrero de 2025

Lugares vivos

Se habla del amor a la pareja, a los amigos, del amor de una madre, del amor al conocimiento y del amor a uno mismo. ¿Pero qué hay del amor a los lugares? A esos lugares cotidianos, transitados, cuando nadie mira y de pronto una persiana despierta porque había alguien al otro lado. Lugares firmes, leales, vivos, de luces intocadas, que echaríamos encogidamente de menos si no los tuviéramos.



¿Por qué no un canto diario al amor a los lugares? Lugares que nos suceden y dan paso.

miércoles, 29 de enero de 2025

Invidencias

Me ofrecen colaborar en el cierre de un curso de educación titulado "Enseñanza basada en la evidencia". La evidencia como criterio de verdad ha sido una de las grandes conquistas de la epistemología de la que seguimos bebiendo, a pesar de las grandes filosofías contemporáneas del error, la incertidumbre y la oscuridad. Sin embargo, después de contextualizar y aclarar el camino al que nos ha conducido la evidencia como fuente de conocimiento, nos replantearemos si la "invidencia" -el no hacer caso a lo evidente para poder ver- no es también otra fuente de conocimiento esencial para la ciencia y la educación. Sirva de ejemplo ilustrador esta bella recreación fílmica titulada Sibila, que nos enseña que lo más evidente es, precisamente, lo que más se aleja de la realidad.


domingo, 12 de enero de 2025

Gestos que transforman

Desde aquí ( https://revista-abaco.es/abaco-122-batallas-culturales/ ) podéis adquirir mi última publicación recién salida del horno, sobre un relato, el de la ingesta del fruto prohibido en el jardín de las delicias, que sigue fascinándome. Este trabajo nació de la conversación con un amigo, que me retó a escribir algo original sobre el relato Adán y Eva, y que dio lugar a lo que comparto, que no pretende ser si no una interpretación más sobre un hecho inaudito, generador, universal, y es que, aun viviendo rodeados de árboles hermosos y deliciosos en su jardín, los primeros hombres apartaron de ahí su atención...


Adán y Eva en el paraíso terrenal, Wenzel Peter

sábado, 4 de enero de 2025

Violencia en el paraíso

En el nuevo e interesantísimo número de la Revista Ábaco, Batallas culturales, publico mi trabajo titulado Violencia en el paraíso. Una lectura del relato de Adán y Eva. Los mitos son historias que todos necesitamos alguna vez en la vida. Los humanos no podemos vivir sin mitos. Nos rodeamos de ellos; los inventamos mientras otros los sueñan; nos los contamos los unos a los otros con la esperanza de que algo nos enseñen; y nos hagan sentir, si cabe, más próximos de lo que ya estábamos. Este artículo es una breve historia sobre uno de los relatos más leídos y comentados que se han escrito nunca, sobre uno de los grandes mitos generadores de tradición,  palabras, y acciones. Nos referimos a la historia de Adán y Eva que encontramos en los primeros capítulos del Génesis, concretamente, a ese momento de transgresión por el que fueron expulsados ¿para siempre? del paraíso y llevados a tierra de nadie.

Para su lectura y adquisición dejo este enlace, con agradecimiento al equipo editorial de la Revista Ábaco.


miércoles, 1 de enero de 2025

Buenos propósitos

-¿Cuál es tu propósito del nuevo año? 
- Me preguntan.

Como si los años tuvieran que llenarse de propósitos o los propósitos tuvieran que iniciar los años. Bien pensado, mi propósito –si tuviera que hablar de alguno- es entrar en las cosas sin propósito alguno, con los ojos abiertos para escuchar lo que ellas tengan que decirme. Entrar en las cosas, y las personas, como hacen los niños cuando ven una casa abandonada o abren un libro misteriosamente escondido. Entrar en la vida sin mediación de ninguna meta, y sin objetivo que nuble mi atención. Entrar abierto a lo que salga al paso, sin miedo de que esto nos vaya a hacer daño o de que nosotros lo vayamos a infringir. Entrar como cuando sentimos por primera vez y las palabras llegan a nosotros para ser pronunciadas. Vivir inesperadamente, abriendo frutos por el placer de abrirlos para volver a dejarlos en su lugar. Vivir dejando hablar a los libros y a las personas realizando el último de los gestos. Vivir respetuosamente, sin invadir el espacio de nadie y callando cuando encontramos el espacio invadido. Vivir dejando que los ríos sean ríos y su belleza cosa de todos.