viernes, 1 de noviembre de 2024

Todo eso eres tú

Cuando la noche me deja dormir y no espero nada del día siguiente, cuando ya no importa que dos más dos sean cuatro y el reloj dé la hora de levantarse, cuando llega el día en que hay magdalenas para desayunar y me acerco a ellas pensando en el café. Cuando perdí la clase de aritmética y me escondí en el desván para leer a Aristóteles, o sencillamente mirar el cielo abierto que en sus libros describía, a mi edad. Cuando los días parecen iguales porque entro a las mismas clases y me encuentro a ese compañero que apenas me da los buenos días. Cuando alguien mira atrás, y se pregunta si no ha errado de profesión, o sus pasos ya no pesan como el día que la emprendió. Cuando un adolescente se acerca porque quiere una foto contigo, y le pide a un desconocido que use su móvil para posar juntos de la mano. Cuando un profesor pasa noches en vela montando luces y escenarios que a otros despertará, y alguien se ve barriendo solo la última de las esquinas. Cuando la luz del mismo día cambia de color, y alguien tartamudea porque ve más que los demás. Cuando te viste con ella buscando el móvil que alguien perdió, o procurando apagar un incendio con un viejo extintor. Cuando alguien te abraza, y vuelves la mirada para ver que todo eso eres tú.


martes, 22 de octubre de 2024

Elogio de la plasticidad



                                         Elogio de la plasticidad


viernes, 27 de septiembre de 2024

Topos a cielo abierto

¿Qué es lo primero que descubrimos? La vida propia, la de cada cual. Me encuentro con que me han nacido. Me encuentro con que me han creado. Se dice «yo he nacido» en tal o cual lugar, en tal o cual fecha, pero esto, en realidad, es una manera de decir que «han registrado mi nacimiento» en tal o cual fecha, en tal o cual lugar. ¿Cómo podría realizar la acción de nacer no existiendo todavía? La expresión «he nacido» es un contrasentido. Me encuentro habiendo sido registrado. Me encuentro teniendo que vivir. Me encuentro a oscuras teniendo que construir farolas y desplegarlas a lo largo de la calle, y de una manera ordenada, simétrica, de manera que no quede ningún recoveco sin luz. Y así, que todos puedan deambular por la calle sin tropezar con nada, o sin nadie que tropiece con ellos. Me encuentro en un día cualquiera que tengo que ordenar, dándole un calendario, con su horario y su planificación. ¿Por qué no pude nacer sin equipaje ni mapas? Hubiera estado bien, aunque fuera solo por un momento, una existencia desnuda, ligera, para transitar a oscuras y en la soledad de la Noche, y pisar las piedras sin propósito de llegar o mirar la luna sin ver si es creciente o menguante. Hubiera estado bien, aunque solo fuera por un momento, vernos a todos experimentar el valle de la vida y descubrir en los ojos si fue agradecimiento o pesar lo primero. 

Me encuentro solo, desde luego, pero también acompañado. Acompañado del otro, claro, pero también del murmullo interior que me protege de no salir disparado hasta la eternidad.


sábado, 21 de septiembre de 2024

A la orilla

Hay puentes que es mejor atravesarlos por debajo, viendo así lo que unen, en lugar de empeñarnos en cruzarlos. El progreso nos habla de construir puentes cada vez más largos, cada vez más resistentes, cada vez más inverosímiles, pero calla acerca de la experiencia de no cruzarlos y adentrarnos en lo que ellos unen. Y es que el progreso nada puede enseñarnos sobre lo que solo nosotros podemos hacer: viajar, conocer, explorar, agradecer, cuidar. Por ello conviene, de vez en cuando, parar el paso y contemplar lo que se extiende a nuestro alrededor, viendo que detrás de esos paisajes tecnológicos, televisados, intoxicados, se esconde el mismo miedo de topar con lo diferente y con lo que verdaderamente nos puede sacar de ese empeño de no querer ver, de no querer explorar, de no querer agradecer.




"Quien agradece ve en el otro una virtud, que cabe llamar, casi indistintamente, justicia, bondad o generosidad. A su vez, el agradecimiento es también un acto de justicia, de bondad y de generosidad. Quien agradece, expresa la misma virtud excepcional. Estamos todos en la misma orilla. Compartimos la misma condición de las afueras: intemperie y vulnerabilidad (el médico será paciente; el fuerte, débil; el joven, viejo; el alegre, triste...) Pero en ciertos momentos, uno puede ayudar a otro. Y el otro quedar agradecido. Esto, que se manifiesta tan estimable, explica la pena y el desencanto que, en general, provocan las situaciones de desagradecimiento. El desagradecido -y el insensible, y el indiferente- es como el insensato: no advierte lo que pasa; tiene atrofiada su capacidad de sentir. Vive poco la vida. Por eso, ser desagradecido es mala cosa. Denota incapacidad para generar y falta de vitalidad. El desagradecido es egoísta por definición y en lugar de crear comunidad, la mina." (La penúltima bondad, Josep Maria Esquirol).

sábado, 14 de septiembre de 2024

Límites del cuidado

CUIDADO del medio. Cuidado del otro. Cuidado de sí mismo. ¿Pero cuáles son los límites del cuidado? Es una pregunta que me hice releyendo este verano algunos relatos de Kafka, como La metamorfosis, o la historia de lo que le pasó a Gregor Samsa cuando se vio transformado en insecto. La conversión en insecto -impremeditada, real- transforma las relaciones de Gregor con su familia, pero también con su casa, con su habitación, con sus cosas. La conversión en insecto lo obliga a protegerse de manera distinta y a ensayar nuevas posturas y acciones que lo ponen en un nuevo escenario. Nada de lo que sabía como humano le sirve para comportarse como insecto. Se encuentra renaciendo en un mundo desconfiado y hostil, que no puede saber nada de lo ocurrido y que va a acabar renegando de cualquier forma de convivencia entre seres de diferente naturaleza. Somos cuerpo, y el cuerpo nos transforma, nos reúne, nos agrupa, generando vida y convivencia. Pensamos maneras de convivir y cuidarnos juntos, modos de llegar a acuerdos y evitar disputas, porque primero nos sentimos semejantes y nos sabemos con dos ojos, dos piernas y un tronco, y queremos acercarnos más, quizá para tocarnos, quizá para cuidarnos, quizá para decirnos algo al oído. De otro modo, convertidos como Gregor en insectos y conscientes de esta conversión en un mundo humano, nos abocamos a la incomprensión, la persecución y el horror.



domingo, 25 de agosto de 2024

miércoles, 14 de agosto de 2024

Lo que la mentira esconde

Muy contento de ver publicado mi trabajo "Lo que la mentira esconde. Una defensa de la honestidad para desconfiados" en este número multidisciplinar que pone el dedo en una de las realidades más presentes y actuales de nuestro tiempo.



Cuando se me ofreció la oportunidad de escribir sobre el tema de la mentira tenía ya en mente una diferencia que me parecía significativa, y en cierto modo inadvertida, entre la mentira considerada como engaño o embuste y la mentira referida a la vida entera; lo que podríamos acuñar con la expresión «vivir en la mentira». Y así, de primeras y sin haber profundizado en el asunto, ya me parecía que vivir en la mentira es mucho más corrosivo y perjudicial que mentir, limitado siempre a un número de ocasiones; porque mientras que el daño de una mentira puede pagarse con el reconocimiento y el perdón, el daño de vivir en la mentira, en muchas ocasiones, se paga con la pérdida irreparable de relaciones y vidas humanas. ¿Pero qué interés puede tener reconocer y explicitar esta diferencia? ¿Por qué es importante distinguir entre la mentira como acción y la mentira como suelo vital? Y, sobre todo, ¿qué implicaciones morales puede tener reconocer y ampliar el foco de atención sobre una realidad que, generalmente, se ha limitado a los ámbitos de la intencionalidad y la voluntad humanas? El propósito de mi aportación es, precisamente, situarnos en la perspectiva de quien piensa la mentira como algo que trasciende la intencionalidad y la entiende como suelo vital, advirtiendo así el enorme peligro que supone «vivir en la mentira» y rescatando el valor de la honestidad como cualidad esencialmente estabilizadora y potenciadora de prácticas y vida buena.

Desde aquí el enlace para interesados y curiosos: