Un profesor
es quien es capaz de reunir. No reúne botijos, cromos, álbumes o sellos, sino a personas. Reunir a personas no significa despacharlas con cualquier discurso o speech, sino hacer que se sientan
integradas, acogidas, escuchadas. Enseñar es el arte de reunir, incluso entre
quienes se empeñan en ser dispersados y sólo están ahí para hacer pasar el
tiempo.
El maestro es quien hace de la palabra lazo y del vínculo ocasión para seguir reunidos.
