viernes, 11 de marzo de 2022

Encuentros con jóvenes escritores

¡Retomamos nuestros encuentros con jóvenes pensadores! La idea es abrir el diálogo a cuestiones de actualidad, en esta ocasión, relacionadas con las aplicaciones e implicaciones de la robótica en nuestras vidas. Orientada a un público joven, y con el título ¿En qué piensan los robots?, dos especialistas noveles moderados por un servidor nos invitarán a una reflexión sobre las posibilidades (e imposibilidades) de estas máquinas tan humanas... ¡No os lo perdáis! 



Gratuito. PÚBLICO JOVEN. Plazo de inscripción: del 14 al 27 de Marzo.

jueves, 10 de marzo de 2022

Respeto evolutivo

A veces hay que distanciarse de las cosas para que estas hallen sentido. Ni demasiado cerca ni demasiado lejos. Se trata de buscar la distancia adecuada. Quizá, después de todo, la ciencia sea un ejercicio de equilibristas, siempre en el término medio, dejando así a la Naturaleza, y a cuantos nos rodean, expresarse según su manera de ser.




“Los ácaros son arácnidos diminutos, apenas distinguibles a simple vista. Cuando están listos para poner los huevos, se encaraman a la polilla y se abren camino hasta su oído, un lugar seguro y protegido para sus huevos. Durante el proceso de puesta, los ácaros dañan la delicada estructura del oído de la polilla. Como puede haber muchos ácaros en una misma polilla, ésta se quedaría sorda si aquéllos pusieran sus huevos en ambos oídos; así las cosas, en un ejemplo pasmoso de respeto evolutivo, donde la cortesía y el interés propio coinciden completamente, el primer ácaro en subir a bordo abre el camino, de una forma que aún no comprendemos con claridad, y todos los ácaros sucesivos siguen dicho camino, ponen sus huevos en el mismo oído y dejan al otro intacto. Eso permite que la polilla conserve una capacidad auditiva parcial, con lo que mejoran sus posibilidades de escapar de los murciélagos mientras los huevos de los ácaros eclosionan.” (Sue Hubbell, Un año en los bosques)

martes, 8 de marzo de 2022

Noches con Sue Hubbell

Son días de exámenes, de evaluaciones, de informes y lamentaciones. De reuniones y de más palabras huecas, que apenas suenan. Por eso paso las noches junto a Sue Hubbell. Me reconforta. Bióloga, escritora, solitaria acompañada, y autora de Un año en los bosques. Un relato que desde el primer momento te enseña a mirar la naturaleza, y a descubrir que es ella la que tiene que enseñarnos:

"Debería haber pedido una nueva abeja reina, matar a la vieja y sustituirla, pero al hacer eso destruiría la identidad del enjambre. Todas las colonias de abejas adoptan su esencia, su carácter y su personalidad de la reina, que es madre de todos sus miembros. En tanto que apicultura comercial, sin duda tendría que haber matado a la vieja reina y haberla sustituido por un nuevo ejemplar vigoroso, para que la colonia se convirtiese en una buena productora de miel. Pero no lo hice." (Sue Hubbell, Un año en los bosques)



sábado, 5 de marzo de 2022

Hilos invisibles

Hay que aprender a vivir «en soledad», y curtirse en ella, hasta hacerla algo familiar. Y es que muchas circunstancias en la vida van a exigir que sepamos vivir en soledad. En tiempo de guerra, desde luego; pero también en tiempo de paz, para huir de la hostilidad, o de la inhospitalidad, del aborregamiento y embrutecimiento sociales. «En soledad» comienza el prisionero de la caverna su marcha. «En soledad» la modernidad descubre el cogito. «En soledad» se armó el Tractatus, y escribió Abejas de cristal. Son actos de renuncia, de reclusión voluntaria, de torsión antinatural hacia el fondo de uno mismo. La soledad es término, pero también comienzo de algo. ¿Por qué no hay escuelas que enseñen a «vivir en soledad»? ¿Por qué no se hace escuela de la soledad? En tiempos de desasosiego, la soledad es refugio, lugar, oxígeno. De ahí que convenga tenerlo bien armado, contra ventiscas y vendavales. Hay quienes huyen de la soledad como de la peste. Incluso señalan a los solitarios como los apestados, o inadaptados. Pero quien sabe «vivir en soledad» se hace capaz de soportar la incomprensión, y el derrotismo de los más desasosegados.

Quien hace de la soledad camino, se salva.

Vida

En un mundo apocalíptico alguien se acerca y me pregunta:

- ¿Por qué lloras?

- Lloro porque no vivo las cosas, ya que sólo las recreo y escribo. No vivo lo que vive el surfista cuando contemplo la belleza de la ola, o el ardor de los amantes cuando escribo sobre amor, o la experiencia de hacer música mientras escucho la sinfonía.

- Pero si las escribes es porque primero las has vivido.

- Sí, pero no las vivo.


Sueño del 4 de Marzo


domingo, 27 de febrero de 2022

Belleza

"A veces hay tantísima belleza en el mundo que siento que no lo aguanto, y que mi corazón se está derrumbando." (American Beauty)




La belleza es extraña

se viste de tristeza los días de fiesta

es puro carnaval cuando se van el amor y las caricias

vuela como un pájaro negro y la ves y no la ves

porque sus alas son del mismo color del aire y la oyes

balbucir una canción que sólo tú puedes oír.

 

Miguel Porcel, 24 de Febrero

 

viernes, 25 de febrero de 2022

Agradecimientos

Hoy hemos celebrado la novena Olimpiada aragonesa de Filosofía, que ha reunido a más de un centenar de alumnos procedentes de múltiples centros de las tres provincias. Ahí no había redes, conexiones, timbres ni notas. Tampoco alumnos escapándose a los que expedientar ni interrupciones de explicaciones y demás inconvenientes. Unas aulas con sus puertas y ventanas, bien iluminadas, y tantos pupitres como alumnos confrontados con una serie de cuestiones y dilemas de actualidad. De actualidad. Sin apenas límite y un deseo sincero de dar forma a sus ideas, a lo que habrían preparado en la calidez del hogar, de sus sueños, o de sus aulas. Es lo que había. Poco más. Y el caso es que, a la espera de las valoraciones y resultados, también de los trabajos de Fotografía y Vídeo de sus compañeros, los chicos aguardaban con relativa impaciencia a comentar sus reflexiones a la salida. Y así lo hacían, con sus profesores siempre a su lado. Es verdad que este patrón, o este modo de proceder, no responde a las actuales políticas educativas de medición y clasificación según estándares, que si de competencia lingüística, digital, o yo qué sé en qué términos. Es verdad que este tipo de actividades nunca se enmarcarán en programas y proyectos de innovación educativa, ni falta que hace. Y es verdad que no habrá autoridad que se acerque y valore a los chavales, a sus profes y organizadores. 

Sin embargo, que del día de hoy todos nos hemos llevado un bello recuerdo, y quizá uno de esos que como llama en fuego prende para siempre, nadie nos lo quitará.

Gracias.