lunes, 27 de febrero de 2012

Aforismos X

No se puede fijar lo intemporal en el tiempo; no porque lo intemporal no exista, sino porque el tiempo no se presta a ello.


Una idea, una obra, solo expresan lo que aconteció a un hombre en un momento determinado. Nada más.


Si amáramos a todos los hombres como lo hacemos a nuestros seres queridos, no habría lugar para la guerra ni para la violencia. Por tanto, si las hay, es solo por limitación o condensación del amor.


La muerte no es el paso del ser al no ser, o a un superlativo Ser; la muerte no es paso de nada. Es lo único que no pasa.

3 comentarios:

M. A. Velasco León dijo...

El primero y el último me han gustado especialmente. Me parecen deliciosamente machadianos.
Un abrazo.

Samuel Porcel Dieste dijo...

Vaya, creo que cuando tenía 8 años en clase de ética alguna compañera repipi ya dijo esto…..

Michael Corleone quería a su hermano Fredo, y sin embargo lo liquidó porque sintió que hay cosas que están por encima del amor. O quizá este sentimiento se rompió al verse traicionado….

Yo diría que no habría guerras cuando las personas careciesen de amor propio, de dignidad, de sentimiento de pertenencia a un grupo o colectivo, de ambición, o, simplemente, no fuesen manipulables.

David Porcel dijo...

Bueno, Sam, un aforismo por definición no ha de pretender verdad alguna, para eso ya están las ciencias y la filosofía. Creo que este surgió de una reminiscencia de algo que leí de San Agustín, o que soñé que leí, o que creí que soñé que leí; de todas formas, incluso los pensamientos más "repipis" pueden dar lugar a otros más audaces.

P.D. "Ello -la lucha entre Amistad y Odio- se hace manifiesto en el volumen de los mortales miembros; pues a veces por Amistad se aúnan todos los miembros que conforman algún cuerpo, en la cima de la vida floreciente, otras por el contrario, desgarrados por malévolas Discordias, vagan errantes, cada uno por su lado, por la rompiente de la vida. Y de igual modo ocurre con las plantas y los peces de acuáticas moradas, las fieras que del monte hacen su cama y las aves de alado movimiento." (Empédocles, Acerca de la naturaleza)