lunes, 19 de mayo de 2014

El ciclismo como vivencia interior

Por hoy ya hemos inscrito de sobra nuestros nombres en las páginas de la historia. Nos largamos hacia el río Perfume para pasar allí la noche. 

Mi cabeza vuelve a estar ocupada con los sueños eróticos, pensando en el sucio chumino de la chavala y fantaseando con volver a casa para follar todo el día.

Estoy tan feliz de seguir vivo. De una pieza y a punto. Este mundo es una puta mierda, sí, pero estoy vivo y no tengo miedo.

Final de La chaqueta metálica (Stanley Kubrick)

2 comentarios:

Samuel Porcel Dieste dijo...

Curiosamente esta película nunca me ha venido a la mente en las aventuras cicloturistas ni tampoco me ha servido de inspiración antes de afrontar un reto.
Mucho mejores, par ami gusto, "El Bueno, el Feo y el Malo", "Sin Perdón", "Solo ante el peligro", "La gran evasión", "El salario del miedo", "El Crack", "El Crack II" y alguna más que me dejo en el tintero.
Un saludo.
P.D. Hablando de Kubrick a ver cuando pones una entrada sobre "Senderos de gloria".

David Porcel dijo...

Creo que en ambos casos está presente la idea de que la libertad pasa por vivir el miedo hasta agotarlo. Llegará, llegará, esa entrada. Saludos