Sólo los locos y los necios no sueñan cuando duermen.
Sólo los locos y los necios no reinventan a cada instante sus vidas, ni se
despiertan con la sábana que los había dejado helados en la noche. Sólo ellos
no viven fuera para tener que habitar nuevos mundos, quizá compartidos por
alguna alma perdida que navegue hasta ellos. Sólo los locos y los necios no
beben del agua tibia y toman de las impurezas de vivir sin escafandra. Sólo
ellos escapan de los gritos, impertinencias y desaires de sociedades cada vez más
desvergonzadas y violentas. Sólo ellos no necesitan de Cervantes y el Quijote
para imaginar nuevos mundos y hacer más soportable el nuestro. Sólo ellos no
cuentan los años, y las uvas, y los champanes, para celebrar cada año nuevo
como si fuera el bueno. Sólo ellos no escuchan a Mahler ni se adentran
temerosos cada vez que alguien abre la puerta. Sólo ellos no albergan esperanza
de encontrar al cazador que mate al lobo, ni de sentirse acompañados en los
momentos finales. Sólo ellos, los locos y los necios, no corren para entrar y
ver al final la hoguera infinita de los tiempos.
soplo de conocimiento
Filosofía, cultura y educación
jueves, 1 de enero de 2026
Feliz año nuevo
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Invitación para el año nuevo
Uno de los descubrimientos de estos días invernales de chimenea y notas a pie de página ha sido algunas reflexiones -enfadadas, pero certeras- del profesor Jesús G. Maestro, a quien ya conocía por algunas de sus conferencias magistrales que YouTube nos regala cuando queremos saber más sobre la obra de Cervantes. El otro ha sido una relectura de la novela La otra parte, de Alfred Kubin, para un artículo que ando escribiendo sobre las experiencias límite como condición y exigencia éticas. Ambos libros, el de Kubin y el último ensayo de Jesús G. Maestro, Una filosofía para sobrevivir en el siglo XXI, inciden en la importancia del conocimiento para romper el hechizo ilusionista total en el que estamos. Un mundo que premia y promueve el narcisismo en todos sus géneros sólo puede ser vencido considerando seriamente al otro. Considerar al otro significa conocerlo, claro, pero también, y por ello mismo, respetarlo sin que sea objeto de escarnio o de burla. Y aquí van estas palabras que bien pueden servir de invitación para este nuevo año:
"Cervantes también nos enseñó a servir a de la risa con cuidado y con respeto. La risa y lo cómico encubren con frecuencia algo muy importante y violento: el rechazo de un colectivo humano ante un individuo diferente, al que se le niega la comprensión y la tolerancia, porque se prefiere estigmatizarlo y burlarse de él. Es el chivo expiatorio. El que se ofrece en sacrificio, para imponer miedo y hacer ejemplar el sentimiento de culpa. La risa que evita entenderse con el prójimo tiene más que ver con la perversión del escarnio que con el sentido del humor. Esta no es la risa cervantina. Esta es la risa intimidatoria y maligna, la risa del cobarde, acomplejado y miedoso, que ladra como can entre las piernas de su amo -el sistema-." (Jesús G. Maestro)
jueves, 25 de diciembre de 2025
Choques de realidad
Ando escribiendo sobre los choques de realidad que
supone “una toma de conciencia” en el momento oportuno. Una toma de conciencia
puede cambiarnos de cabo a rabo, sin ton ni son, absoluta y no relativamente.
Una toma de conciencia agudiza los sentidos hasta hacernos transformar y
recomenzar la existencia. Puede despertar allí donde sólo había músculos
dormidos. Puede enseñarnos de manera tan distinta que sólo querríamos no
continuar lo que habíamos vivido hasta el momento. Los viajes, interiores o
muy exteriores, las experiencias límites, algunos sueños, incluso palabras dichas en
el momento oportuno, pueden chocar tanto que hagan trizas nuestra realidad. Y en
los momentos de amnesia y apatía en los que estamos, somnolientos, abotargados,
puede ser la única llamarada transformadora.
martes, 23 de diciembre de 2025
Tiempo de Navidad
¿Otra vez es Navidad? ¿Otra vez tiempo de turrones y de
luces, de empachos y buenas palabras? Tiempo de familia, claro, y de amigos,
por supuesto, pero también de libros y buenas lecturas. Tiempo de sigilo,
mientras los niños sueñan y los adultos se visten de lugares mágicos. Tiempo
para reír y soñar, pasear solos o acompañados, maquetar buenos trabajos, y
empezar otros que ni se sabe cuándo florecerán. Tiempo para abrigarnos, y
acurrucarnos, para podernos perder. Tiempo de lágrimas que se hacen fuego, y de
fuego que hay que acallar. Tiempo de ideas, ocurrencias, frases bellas, e
historias jamás contadas. Tiempo de sueños naranjas y luces cálidas, aun cuando
fuera la nieve nos cubra de rostros y manos. Tiempo de espera y nostalgia, pero
también de reencuentro con quien nunca nos visitó. Tiempo de Navidad.
miércoles, 17 de diciembre de 2025
Con el primer café
Me despierto en el primer café con estas palabras amigas de
un lector querido: “La diferencia entre la 'percepción de la realidad', la
realidad que construimos para no ver lo que no puede soportarse, y la realidad
real es un tema que puede dar mucho de sí”. Precisamente, este artículo, que publica la
Revista Ábaco en su último número, enseña la importancia para el ser humano de
considerar esta diferencia. No hacerlo puede convertirnos en unos auténticos
cegatos mirones.
domingo, 14 de diciembre de 2025
Contra el mundo zombi
Estas palabras de Eduardo Chillida son antídoto contra el mundo zombi en el que estamos. Ir a tientas se ha convertido, sin duda, en la mejor medicina contra la apatía y el letargo universal. Sobre el tema, escribo un texto largo que titulo "Elogio del recibimiento. Hacia una educación no competencial", que saldrá próximamente.
viernes, 12 de diciembre de 2025
Estabilidad acelerada
Una vieja locomotora, vestida de blanco, avanza poderosa sobre los viejos raíles, corriendo un mundo de progreso y tradición.
Sueño de diciembre





