soplo de conocimiento
Filosofía, cultura y educación
miércoles, 4 de noviembre de 2026
Sueños de noviembre
lunes, 26 de octubre de 2026
El poder de la mirada
Muy interesante la nueva entrega que la Revista
Ábaco nos presenta dedicada a las guerras civiles, no como meros episodios de confrontación militar, sino como
fracturas íntimas de la convivencia social. A diferencia de las contiendas
internacionales, las guerras civiles convierten en adversarios a quienes
compartían instituciones, ciudades, centros de trabajo y lazos cotidianos. A
través de una visión marcadamente interdisciplinar, este número convoca a
historiadores, geógrafos, filósofos, periodistas y politólogos para sopesar las
secuelas territoriales, políticas, éticas y simbólicas de estos conflictos a
escala global.
Con el título, “El poder de la mirada. Una reflexión sobre la dimensión ética de la mirada atenta”, comparto el primero de los trabajos que dedico a mostrar que la mirada puede ser mucho más decisiva que la verdad y el conocimiento a la hora de construir sociedades amables. Una mirada puede bastar para salvar vidas humanas. ¿En qué medida nos influye la mirada de los otros? ¿Es la mirada fuente de conocimiento y amabilidad? ¿Podríamos aprender a mirar hasta el punto de crear sociedades de seres amables? Las historias elegidas en este artículo tienen el propósito de mostrar la dimensión ética de la mirada humana, destacando el hecho de que la acción de mirar no solo amplía nuestras posibilidades en tanto que seres cognoscentes, sino que contribuye, como casi ninguna otra cosa, a construir sociedades de seres libres y comprometidos. ¿Somos de verdad conscientes de lo que hacemos cuando (no) miramos al otro?
Un trabajo que tendrá continuidad en otro posterior, dedicado al poder de la ceguera, en contextos cada vez más necesitados de una «ética para invidentes» que prepare a los valientes que quieren ver y prevenga de los cobardes que dicen ver renunciando a ello. Por el coraje de ver la vida se llena de sentido.
viernes, 23 de octubre de 2026
Lección para invidentes
¿DE QUÉ COLOR TIENES "LOS OJOS"?
Gato con ojos de colores en Van.
A veces la realidad exige que preguntemos de nuevo, que afinemos la pregunta, que cambiemos la forma de preguntar.
domingo, 18 de octubre de 2026
Errores perfectos
Comparto este hermoso poema de una de mis antiguas alumnas, allí donde estaba ella la clase se llenaba de libretas y cuadernos negros, y de lápices nerviosos.
Errores perfectos 16oct2026 3:35am
Si ya me cansé de la incoherencia
de contradicciones eternas
que en mi corazón ya no cabe paciencia
tan solo vivir sufriendo las consecuencias,
con la brisa efímera de los impulsos
vivo en la tormenta de crisis y sustos
a veces solo hay que darse un respiro
para que la determinación salve a tu Ser íntimo.
Quiero secarte los ojos,
quiero, por una vez, aplastarlos contra el suelo
que sientas tus tripas arder
al ver que tu mundo de ideales se cae
se corrompe, se oscurece
y por favor no lagrimees, esta masacre es por tu bien.
Mira hacia dentro, más allá de las carnes y huesos
danza con tus miedos, con las ilusiones rotas como espejos parejos,
hoy siento que algo quiebra por dentro
siento una tensión recorrer mi cuerpo entero
la ira ya araña por salir
puños cerrados, venas carmesí
tu puto corazón ingrato
no siente que me derrumbo por estar a tu lado.
Camina, vamos, camina,
busca la ventana, busca la luz del día
mi ira saliva, mi mente aturdida,
la masacre de la oscuridad roza mis nervios
los antiguos, los remanentes del pico del infierno
los que recuerdan el fuego propagarse
acabando con el llorica llamado cobarde.
Ahora vago por los prados secos
extiendo mis manos y no las encuentro
dime para qué vivir con prisa
con miedo a mostrar tu imperfecta sonrisa
si al final la sangre se diluye con el cielo
al final, tu coraza se acaba deshaciendo.
Laura Serban
jueves, 15 de octubre de 2026
Invierno de filosofía
Cuando uno puede
pasear por el mundo y quedar vacante para que aquellos pensamientos que antes
punzaban se desenganchen y quedes libre de ellos, los días se hacen más amables
y los caminos más transitables. El sol luce con nueva alegría y las nubes ya no
amenazan como antes. Es la fiesta de quien vive sintiendo el placer de vivir.
¿Para qué más o por qué menos?
Hay muchas maneras de caminar, todo tipo de caminantes, y todos han necesitado del coraje para iniciar la marcha. Ponerse a caminar es el primer acto de humildad, en tanto que por el camino salimos de nosotros mismos. Es la primera estación que abandonamos, el yo con sus habladurías. Y así es como «en camino» luego podemos vivir. Sobre esto, y otras ideas, escribo en dos artículos que espero saldrán publicados en el próximo invierno.
domingo, 4 de octubre de 2026
Abrigos que desnudan
Quien vive siendo impulsado -como el escritor, que lo anima un impulso secreto de creación y transformación- vive ajeno a cualquier forma de paraíso. Le divierten o entretienen, en todo caso. Juega con ellos como elementos de su imaginación. Quien vive, sin embargo, siendo expulsado -como cualquiera que se pasee por el mundo sintiéndose rechazado o apartado- se aferra al paraíso como el que busca sujetarse a una pared para no caer y estamparse contra el suelo ("paraíso" es una traducción del persa de paradaesa, jardín cercado).
Pero lo que
muchas veces no sabe quien vive cayéndose es que el paraíso al que con tanta
fuerza se aferra es mera pared, hueco en el vacío, exterior sin interioridad,
abrigo que desnuda.
"Escribimos para vencer la brevedad
de la vida, para dialogar con los muertos y para regalarle un refugio al lector
del futuro que se sienta tan solo como nosotros" (Orhan Pamuk, Discurso de
aceptación Premio Nobel de Literatura: La maleta de mi padre)
miércoles, 30 de septiembre de 2026
Sendero de los que solo caminan
El camino enseña lo que pasa cuando no marchamos a caminar. ¿Por qué seguir instalados cuando podríamos soltarnos? ¿En qué relato se habla de que la vida va de llegar a tiempo? ¿Qué nos retiene a pisar la tierra o a escuchar su canto? ¿Por qué renunciar a la luz de nuestra existencia? ¿Qué capricho es ese que nos apoltrona en sillones, grandes y pequeños, fluorescentes o chiquitos, para seguir fabricando la ilusión de que somos algo? ¿Por qué no marchar, de vez en cuando, al sendero de los que solo caminan y permitirnos un instante de eternidad?







