domingo, 18 de octubre de 2026

Errores perfectos

Comparto este hermoso poema de una de mis antiguas alumnas, allí donde estaba ella la clase se llenaba de libretas y cuadernos negros, y de lápices nerviosos. 



Errores perfectos 16oct2026 3:35am


Si ya me cansé de la incoherencia

de contradicciones eternas

que en mi corazón ya no cabe paciencia

tan solo vivir sufriendo las consecuencias,

con la brisa efímera de los impulsos

vivo en la tormenta de crisis y sustos

a veces solo hay que darse un respiro

para que la determinación salve a tu Ser íntimo.

 

Quiero secarte los ojos,

quiero, por una vez, aplastarlos contra el suelo

que sientas tus tripas arder

al ver que tu mundo de ideales se cae

se corrompe, se oscurece

y por favor no lagrimees, esta masacre es por tu bien.

Mira hacia dentro, más allá de las carnes y huesos

danza con tus miedos, con las ilusiones rotas como espejos parejos,

hoy siento que algo quiebra por dentro

siento una tensión recorrer mi cuerpo entero

la ira ya araña por salir

puños cerrados, venas carmesí

tu puto corazón ingrato

no siente que me derrumbo por estar a tu lado.

 

Camina, vamos, camina,

busca la ventana, busca la luz del día

mi ira saliva, mi mente aturdida,

la masacre de la oscuridad roza mis nervios

los antiguos, los remanentes del pico del infierno

los que recuerdan el fuego propagarse

acabando con el llorica llamado cobarde.

 

Ahora vago por los prados secos

extiendo mis manos y no las encuentro

dime para qué vivir con prisa

con miedo a mostrar tu imperfecta sonrisa

si al final la sangre se diluye con el cielo

al final, tu coraza se acaba deshaciendo.


Laura Serban

jueves, 15 de octubre de 2026

Invierno de filosofía

Cuando uno puede pasear por el mundo y quedar vacante para que aquellos pensamientos que antes punzaban se desenganchen y quedes libre de ellos, los días se hacen más amables y los caminos más transitables. El sol luce con nueva alegría y las nubes ya no amenazan como antes. Es la fiesta de quien vive sintiendo el placer de vivir. ¿Para qué más o por qué menos? 



Hay muchas maneras de caminar, todo tipo de caminantes, y todos han necesitado del coraje para iniciar la marcha. Ponerse a caminar es el primer acto de humildad, en tanto que por el camino salimos de nosotros mismos. Es la primera estación que abandonamos, el yo con sus habladurías. Y así es como «en camino» luego podemos vivir. Sobre esto, y otras ideas, escribo en dos artículos que espero saldrán publicados en el próximo invierno.

domingo, 4 de octubre de 2026

Abrigos que desnudan

Quien vive siendo impulsado -como el escritor, que lo anima un impulso secreto de creación y transformación- vive ajeno a cualquier forma de paraíso. Le divierten o entretienen, en todo caso. Juega con ellos como elementos de su imaginación. Quien vive, sin embargo, siendo expulsado -como cualquiera que se pasee por el mundo sintiéndose rechazado o apartado- se aferra al paraíso como el que busca sujetarse a una pared para no caer y estamparse contra el suelo ("paraíso" es una traducción del persa de paradaesa, jardín cercado). 

Pero lo que muchas veces no sabe quien vive cayéndose es que el paraíso al que con tanta fuerza se aferra es mera pared, hueco en el vacío, exterior sin interioridad, abrigo que desnuda.



"Escribimos para vencer la brevedad de la vida, para dialogar con los muertos y para regalarle un refugio al lector del futuro que se sienta tan solo como nosotros" (Orhan Pamuk, Discurso de aceptación Premio Nobel de Literatura: La maleta de mi padre)

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Sendero de los que solo caminan

El camino enseña lo que pasa cuando no marchamos a caminar. ¿Por qué seguir instalados cuando podríamos soltarnos? ¿En qué relato se habla de que la vida va de llegar a tiempo? ¿Qué nos retiene a pisar la tierra o a escuchar su canto? ¿Por qué renunciar a la luz de nuestra existencia? ¿Qué capricho es ese que nos apoltrona en sillones, grandes y pequeños, fluorescentes o chiquitos, para seguir fabricando la ilusión de que somos algo? ¿Por qué no marchar, de vez en cuando, al sendero de los que solo caminan y permitirnos un instante de eternidad?


domingo, 20 de septiembre de 2026

Tontura artificial

Publicado en El Imparcial:

Mientras el mundo adulto centra el debate social en si la inteligencia artificial constituye una fuente de oportunidades o de amenazas para la humanidad, las nuevas oleadas de jóvenes y adolescentes incorporan a su vida las nuevas aplicaciones con la misma naturalidad con la que el hombre prehistórico hacía uso del fuego o el moderno, de la imprenta. Para los neófitos el debate no es si es o no bueno para la humanidad el desarrollo de la inteligencia artificial, sino qué modelo de inteligencia utilizar para llevar a cabo las tareas que se les encomiendan. Y es una realidad que se están habituando a no pensar, a no mirar, a no aprender vocabulario y con ello a simplificar el mundo, sin que les importe un pepino que esto ocurra, porque tampoco tienen vocabulario para conformarse un sentido moral de la vida.

Se acomodan al ventajoso plan vitalicio de no tener que esforzarse para hacer casi nada, haciendo de las nuevas inteligencias artificiales un paliativo para lo que ellos consideran una tarea fastidiosa propia de los pringados, esos que todavía se empeñan en conservar su humanidad exigiéndose el tedioso esfuerzo de escribir correos electrónicos, responder a citas de amor de pretendientes anónimos, o defender una tesis doctoral en la Conchinchina. Los nuevos neófitos aseguran que pueden vivir exactamente igual si hacen uso de su menguante inteligencia que si se apoyan en el smartphone que llevan en sus bolsillos. Contraviniendo al bueno del Principito, se suman a la opinión del tramposo vendedor de que más vale consumir la píldora que te ahorra ir a beber agua que experimentar la delicia del camino para llegar a la fuente.

Y conforme avanza esta oleada de nuevos «superhombres» –esos que auguró Nietzsche cuando entendió que el tiempo lo hacen, precisamente, quienes no son educados en él-, ríos de tinta fluyen en el mundo adulto centrando el debate social en si la inteligencia artificial constituye una fuente de oportunidades o de amenazas para la humanidad. Pero lo centran vanidosamente, como si en nuestra mano estuviera decidir el horizonte hacia el cual cabalgar y marcar algo así como unos «objetivos de época». Algunos optimistas, otros alarmistas, se sitúan todos ellos desde el punto de vista del que se plantea sujetarse a la cuerda descubriendo luego que esta no se sujetaba a nada.

Hay una sentencia de Stanislaw Lem, autor de Solaris, que merece aquí especial atención: “El hombre, al contrario de lo que aparenta, no se inventa objetivos. Se los impone la época en que nació, puede estar a su servicio, o bien rebelarse contra ellos, pero tanto el objeto de la entrega como el de la rebelión vienen dados desde fuera”.

Por ello, frente a los nuevos adeptos que se entregan acríticamente al credo de la época, permaneciendo ciegos al origen de aquello en lo que creen y sin mirar más allá de la punta de su nariz; y frente a los ilusos incrédulos, que, victoriosos o alarmados, temen no estar a la altura de su tiempo mientras lo cuestionan sin cesar, conviene posar la mirada en este hecho elemental en el que repara Lem y preguntarnos, en un alarde de libertad, si realmente queremos otorgar a los objetivos de la época el peso suficiente como para convertirlos en objeto de adopción o de rebelión. Y, si no lo queremos realmente, si no es preferible continuar pensando en lugar de perdernos con tanta filigrana y artificio, no vaya a ser que el pensamiento nos ponga, de nuevo, en camino de ser.


jueves, 10 de septiembre de 2026

El ombligo europeísta

Comparto este artículo de opinión que me publica El Imparcial, a propósito de los resultados recientes del informe PISA.


sábado, 5 de septiembre de 2026

Filosofía académica y filosofía creadora

Comparto esta estupenda entrada de quien fuera maestro y director de tesis, el profesor y filósofo José Luis Molinuevo, con la frescura de sus palabras: 

"Y a ello ha contribuido, en no menor medida, el prestigio de la filosofía en la Enseñanza Media, ahora Secundaria. En pocos sitios he encontrado mayor frescura creadora que en el profesorado de Enseñanza Secundaria, a pesar de las muchas horas y la burocracia. Sin ellos no habría filosofía en la Universidad y fuera de ella."