domingo, 20 de septiembre de 2026

Tontura artificial

Publicado en El Imparcial:

Mientras el mundo adulto centra el debate social en si la inteligencia artificial constituye una fuente de oportunidades o de amenazas para la humanidad, las nuevas oleadas de jóvenes y adolescentes incorporan a su vida las nuevas aplicaciones con la misma naturalidad con la que el hombre prehistórico hacía uso del fuego o el moderno, de la imprenta. Para los neófitos el debate no es si es o no bueno para la humanidad el desarrollo de la inteligencia artificial, sino qué modelo de inteligencia utilizar para llevar a cabo las tareas que se les encomiendan. Y es una realidad que se están habituando a no pensar, a no mirar, a no aprender vocabulario y con ello a simplificar el mundo, sin que les importe un pepino que esto ocurra, porque tampoco tienen vocabulario para conformarse un sentido moral de la vida.

Se acomodan al ventajoso plan vitalicio de no tener que esforzarse para hacer casi nada, haciendo de las nuevas inteligencias artificiales un paliativo para lo que ellos consideran una tarea fastidiosa propia de los pringados, esos que todavía se empeñan en conservar su humanidad exigiéndose el tedioso esfuerzo de escribir correos electrónicos, responder a citas de amor de pretendientes anónimos, o defender una tesis doctoral en la Conchinchina. Los nuevos neófitos aseguran que pueden vivir exactamente igual si hacen uso de su menguante inteligencia que si se apoyan en el smartphone que llevan en sus bolsillos. Contraviniendo al bueno del Principito, se suman a la opinión del tramposo vendedor de que más vale consumir la píldora que te ahorra ir a beber agua que experimentar la delicia del camino para llegar a la fuente.

Y conforme avanza esta oleada de nuevos «superhombres» –esos que auguró Nietzsche cuando entendió que el tiempo lo hacen, precisamente, quienes no son educados en él-, ríos de tinta fluyen en el mundo adulto centrando el debate social en si la inteligencia artificial constituye una fuente de oportunidades o de amenazas para la humanidad. Pero lo centran vanidosamente, como si en nuestra mano estuviera decidir el horizonte hacia el cual cabalgar y marcar algo así como unos «objetivos de época». Algunos optimistas, otros alarmistas, se sitúan todos ellos desde el punto de vista del que se plantea sujetarse a la cuerda descubriendo luego que esta no se sujetaba a nada.

Hay una sentencia de Stanislaw Lem, autor de Solaris, que merece aquí especial atención: “El hombre, al contrario de lo que aparenta, no se inventa objetivos. Se los impone la época en que nació, puede estar a su servicio, o bien rebelarse contra ellos, pero tanto el objeto de la entrega como el de la rebelión vienen dados desde fuera”.

Por ello, frente a los nuevos adeptos que se entregan acríticamente al credo de la época, permaneciendo ciegos al origen de aquello en lo que creen y sin mirar más allá de la punta de su nariz; y frente a los ilusos incrédulos, que, victoriosos o alarmados, temen no estar a la altura de su tiempo mientras lo cuestionan sin cesar, conviene posar la mirada en este hecho elemental en el que repara Lem y preguntarnos, en un alarde de libertad, si realmente queremos otorgar a los objetivos de la época el peso suficiente como para convertirlos en objeto de adopción o de rebelión. Y, si no lo queremos realmente, si no es preferible continuar pensando en lugar de perdernos con tanta filigrana y artificio, no vaya a ser que el pensamiento nos ponga, de nuevo, en camino de ser.


jueves, 10 de septiembre de 2026

El ombligo europeísta

Comparto este artículo de opinión que me publica El Imparcial, a propósito de los resultados recientes del informe PISA.


sábado, 5 de septiembre de 2026

Filosofía académica y filosofía creadora

Comparto esta estupenda entrada de quien fuera maestro y director de tesis, el profesor y filósofo José Luis Molinuevo, con la frescura de sus palabras: 

"Y a ello ha contribuido, en no menor medida, el prestigio de la filosofía en la Enseñanza Media, ahora Secundaria. En pocos sitios he encontrado mayor frescura creadora que en el profesorado de Enseñanza Secundaria, a pesar de las muchas horas y la burocracia. Sin ellos no habría filosofía en la Universidad y fuera de ella."



jueves, 3 de septiembre de 2026

De verano

Los veranos son veranos cuando echan millas y dejas que el tiempo te recorra. Viajes kilométricos, travesías largas, paisajes repetidos, dejan entrar al aburrimiento y es ahí, o entonces, cuando surgen las ideas que luego te llevarán al papel y a otros libros. Libros como este. Libros que marcan un inicio y anuncian un final. Libros que te acompañarán en los siguientes viajes, solo o acompañado, con botas o sin ellas, de día y de noche, a tientas o a escondidas. Libros que entran y te dejan en momentáneo revuelo interior. Pues eso, que en diciembre aparecerá publicado un texto que firmo y que es testimonio -discreto, pero testimonio- de esta joya de la humanidad.


sábado, 8 de agosto de 2026

Hacia una escuela no competencial

Con agradecimiento comparto esta estupenda reseña a propósito de un trabajo que escribo sobre la educación empeñada en la meta y el resultado. Da más quien sabe recibir.


jueves, 9 de julio de 2026

Qué será de nosotros

El personaje del “loco” de Nietzsche de La gaya ciencia grita desconsolado en medio de la plaza ante el pálpito de la Noche eterna. Es más lúcido que quienes lo tachan de loco porque puede sentir más. Por un momento, ha tomado consciencia de los límite de la consciencia, como tomando por segunda vez la sustancia prohibida y adquiriendo un nuevo pesar que le abrirán más los ojos. Ahora los ojos le pesan más. Ahora la existencia se ha vuelto más real, y por ello más insoportable. Ahora las palabras piden ser gritadas, o proclamadas, para que al menos tengan su eco. Y el pasado se llena de escombros: “¿Cómo pudimos vaciar el mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hemos hecho después de desprender a la Tierra de la cadena de su sol? ¿Dónde la conducen ahora sus movimientos? ¿A dónde la llevan los nuestros? ¿Es que caemos sin cesar? ¿Vamos hacia adelante, hacia atrás, hacia algún lado, erramos en todas direcciones? ¿Hay todavía un arriba y un abajo? ¿Flotamos en una nada infinita? ¿Nos persigue el vacío con su aliento? ¿No sentimos frío? ¿No veis de continuo acercarse la noche, cada vez más cerrada? ¿Necesitamos encender las linternas antes del medio día?”

Al hilo comparto este poema que escribe mi padre, y que titula "Qué será de nosotros".


miércoles, 8 de julio de 2026

El milagro de la existencia

No hay causas ni explicaciones ni enigmas. No hay proyección humana que dé con el milagro. Intuirlo, y poco más. ¿Por qué vuelan bajo los pájaros que son llevados? ¿Por qué sólo después del frío son resucitados? 


VUELO RASANTE Y MILAGROSO


Vuelan bajo los pájaros

su pecho es el duro casco del titanic

buscando la montaña

el frío invisible los lleva al norte

al encuentro del hielo inexpugnable

de la resurrección.


Miguel Porcel

8 de julio de 2026