jueves, 11 de junio de 2026

Final de curso

Otro curso inolvidable lleno de grandes momentos para el recuerdo. Muchas gracias por vuestra enorme receptividad, vuestro compromiso con la educación y con todas aquellas actividades que desde la Filosofía y el departamento hemos preparado para vosotros. Me llevo un recuerdo muy bonito de este curso, con mis cinco primeros de bachillerato (tengo la foto interior de los cinco), que me ha permitido explorar nuevos caminos como ha sido el super certamen de Debates sobre igualdad que organizamos o la nueva edición olímpica de Filosofía que tan buenos trabajos ha traído. Muchas gracias por vuestra simpatía, generosidad y aprendizaje, y a quienes os falte un poquito, toda la suerte del mundo en los exámenes de la próxima semana.



                1º Bachillerato B de Humanidades y Ciencias Sociales. Curso 2025-26



                                  1º Bachillerato C de Ciencias y tecnología. Curso 2025-26


¿Y el próximo curso? Será distinto, preparando el super evento olímpico nacional al lado de compañeros y amigos, perpetrando nuevas aventuras para mi vuelta, escribiendo un nuevo libro, viajando y soñando. Gracias infinitas por hacer de la filosofía un espacio vital para compartir y aprender juntos.

Siempre,
David

miércoles, 10 de junio de 2026

Zombis

Un mundo de zombis y caras verdes, rígidas como el plástico, se despliega por las calles, entrecortadas y abiertas, del pueblo que en ese momento habito. De pronto, y en la oscuridad de la noche, miro a mi izquierda una flecha que indica serpenteante un camino hacia arriba. ¿Habrá puesto la flecha alguien que quiere salvar mi vida? ¿O habrán sido ellos, los zombis, para tenderme una emboscada? Entiendo que estos no tienen uso de conciencia y dudo si tomar el camino. Me asusta tener que abandonar las calles alumbradas y sigo avenida abajo. 

Sueño de la noche del 10 de junio



domingo, 24 de mayo de 2026

Siempre podremos vivir amando

 


Es el momento en que Roman Castevet deja que Rosemary sea quien meza la cuna del hijo que está llorando. Por primera vez no es maltratada y es aceptada por el vínculo que solo ella siente hacia el recién nacido. Se acerca a la cuna, lo mira a los ojos, que son también humanos, y lo consuela como haría cualquier madre con su hijo. La monstruosidad, el horror de descubrir que ha dado a luz al hijo del diablo, la ofensa y humillación de haber sido utilizada por quienes más quería, no frenan su naciente deseo de acercarse a quien es su hijo. Es un momento de esperanza para la humanidad, al descubrir que el amor de una madre puede sobreponerse a los horrores y monstruosidades más atroces que pueda concebir el ser humano, y al comprender que hay algo en lo más profundo de la naturaleza humana que no puede ser tocado por la voluntad más despiadada. Es la muestra de que el amor de una madre prevalece sobre el maltrato, el resentimiento, la utilización perversa de la persona, y su firme incondicionalidad enseña que, ocurra lo que ocurra, siempre podremos vivir amando: “¿Puede el amor maternal superar incluso el horror de tener un hijo del mal?”, es la pregunta que late en la novela Ira Levin.

Desde aquí puede accederse al número de la Revista dedicada al Eros.

sábado, 16 de mayo de 2026

Idea marcada

Cuando te reencuentras con antiguos alumnos descubres paraísos como este. Una antigua alumna, Laura, ahora estudiando en la Escuela de Arte, desapercibida pero tremendamente creadora, me deja leer su último poemario. Trascribo aquí uno de sus últimos poemas, con infinitas gracias.



Tengo más de un sueño

algo que se siente ligero,

es alcanzable pero complicado

pues la llave reside en un aquí y no en otro lado.

 

Quiero explicar

lo que yo siento al rap escuchar,

Veo batallas duras

y delirios de corduras,

veo niños, con los mismos sueños que yo

veo otros entes, con los ojos abiertos.

 

Siento conexión,

Su arte espontáneo que marca mi corazón,

quiero compartir, crear para otros

quiero hacer sentir, sobre dios mis trazos rotos.

 

Vivir algo realista,

plasmarlo bajo mi punto de vista

dar a conocer algo personal

una mente caótica, difícil de encontrar.

 

Giraré, gritaré

Verás…. lo lograré.


(Laura Serban, 18 de noviembre de 2025)

viernes, 24 de abril de 2026

Paradero desconocido

Cierro ahora Paradero desconocido, de la escritora norteamericana Kathrine Kressmann Taylor. Una verdadera delicia, de principio a fin, que ahonda como pocos textos he leído en la naturaleza del poder, cuando este es invasivo, contagioso, indiscriminado, total. Presenta el nacionalsocialismo como un virus, que se infiltra en los corazones y se apodera de las mentes hasta hacerlas sólo permeables a la ideología que aquel profesa. Ni siquiera la confianza de dos amigos resiste a su embiste, acabando destrozados como su amistad.



Pero tanto o más me han conmovido las razones que dio su autora para escribir el relato:


“Poco antes de que estallara la guerra, unos amigos míos alemanes, personas de buen corazón e intelectuales de espíritu cultivado, que llevaban un tiempo viviendo en Estados Unidos, decidieron regresar a Alemania. Poco después ya se habían transformado en nazis declarados. No aceptaban la más mínima crítica en contra de Hitler. Durante una visita a California, se encontraron en la calle a un antiguo amigo con el que habían mantenido una estrecha relación. Su amigo era judío y no le dirigieron la palabra. Cuando hizo ademán de ir a abrazarlos, le volvieron la espalda. «¿Cómo es posible que ocurra algo así?», me pregunté. «¿Qué ha pasado para que cambien de manera de sentir hasta ese punto? ¿Qué los ha llevado a semejante crueldad?»”

jueves, 23 de abril de 2026

Hacia el árbol del conocimiento del bien y del mal

¿Hay un modo adecuado de acercarse a los demás? ¿Y a las cosas que nos rodean? Porque la vida, más que de conquistas, propósitos y objetivos, va de acercamientos. Hay quienes se acercan a salir. Otros se acercan a tocar, y los hay que se acercan tomando la palabra. ¿Por qué no una reflexión, que es otra forma de acercarse, sobre la naturaleza del acercamiento y de la cerca? Una reflexión que nos oriente sobre este fenómeno, sobre esta inclinación, que pasa por querer salir, querer tocar, querer tomar la palabra, aun a riesgo de continuar infinitamente distanciados. La acción de acercarse mueve el deseo, lo moviliza, lo despierta, lo enciende, hasta que ya no hay distancia para acercarse más. Nos acercamos al otro para mirarlo, ensayar una sonrisa, oler su perfume, recordar nuestras lágrimas. Nos acercamos para advertir su pregunta, matizar su respuesta, confesarle un secreto, acallar el llano, mecer la cuna, acariciar su piel. Nos acercamos para despedirnos de él, sanar su herida, comer juntos antes de su marcha. Nos acercamos para cumplir una promesa, dejar que nos quieran, y nos conozcan, un poco más. ¿Qué grandes acercamientos ha habido en la historia? ¿Cuáles son los acercamientos que han cambiado la historia? Nos acercamos yendo hacia el árbol del conocimiento del bien y del mal, caminando hacia él, lentamente, buscándolo entre la maleza.


sábado, 18 de abril de 2026

La Inteligencia artificial y la enseñanza de la filosofía

Interesantísima la nueva entrega de la Revista Ábaco dedicada a la Inteligencia artificial y la enseñanza de la filosofía. La educación contemporánea se enfrenta a un desafío sin precedentes: preparar a los estudiantes para un mundo cada vez más mediado por la tecnología y, en particular, por el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA). Este desafío resulta especialmente relevante en el ámbito de la filosofía, una disciplina que ha reflexionado históricamente sobre la racionalidad, el conocimiento, el juicio, la ética y la singularidad humana, y que, sin embargo, nunca ha podido ni querido pensarse al margen de los problemas científico-técnicos que configuran cada época. La IA no constituye, por tanto, un objeto externo o accidental para la filosofía, sino un fenómeno que interpela directamente a sus categorías fundamentales y a su función formativa.

Al mismo tiempo, la rápida expansión de sistemas algorítmicos capaces de producir textos, imágenes, decisiones automatizadas o recomendaciones normativas ha reactivado viejas preguntas filosóficas bajo nuevas condiciones técnicas: ¿qué significa pensar?, ¿en qué consiste juzgar?, ¿puede una máquina conocer, decidir o incluso tener experiencias?, ¿es legítimo delegar en sistemas artificiales tareas cognitivas, evaluativas o morales?, ¿qué ocurre con dimensiones como el cuerpo, la afectividad o la responsabilidad cuando el conocimiento se traduce en datos y cálculos? Estas cuestiones no solo afectan a la investigación filosófica, sino también —y de manera decisiva— a la enseñanza de la filosofía y a su papel en la formación crítica de los estudiantes.

En la sección de Crónica y crítica de la cultura, también hablando de educación, colaboramos con un artículo que titulamos Elogio del recibimiento. Hacia una escuela no competencial, en el que proponemos una educación no basada en el logro y la consecución de objetivos. Acostumbrados a mirar por los resultados, olvidamos que la vida es recibimiento. ¿Por qué no recuperar para nuestros sistemas educativos una enseñanza que prepare para la vida? ¿Por qué no una educación que haga prevalecer la curiosidad del conocimiento sobre el resultado de conocer? ¿Por qué no abrirnos a la experiencia colectiva del descubrimiento aparcando el resultado? ¿Y por qué, en definitiva, no convertir las aulas en escenarios de vida donde los alumnos se sientan más cerca los unos de los otros?


Aquí podéis acceder al contenido del número