Interesantísima
la nueva entrega que la Revista
Ábaco nos presenta dedicada a las guerras civiles, no como meros episodios de confrontación militar, sino como
fracturas íntimas de la convivencia social. A diferencia de las contiendas
internacionales, las guerras civiles convierten en adversarios a quienes
compartían instituciones, ciudades, centros de trabajo y lazos cotidianos. A
través de una visión marcadamente interdisciplinar, este número convoca a
historiadores, geógrafos, filósofos, periodistas y politólogos para sopesar las
secuelas territoriales, políticas, éticas y simbólicas de estos conflictos a
escala global.
Con el título, “El poder de la mirada. Una reflexión sobre la dimensión ética de la mirada atenta”, comparto el primero de los trabajos que dedico a mostrar que la mirada puede ser mucho más decisiva que la verdad y el conocimiento a la hora de construir sociedades amables. Una mirada puede bastar para salvar vidas humanas. ¿En qué medida nos influye la mirada de los otros? ¿Es la mirada fuente de conocimiento y amabilidad? ¿Podríamos aprender a mirar hasta el punto de crear sociedades de seres amables? Las historias elegidas en este artículo tienen el propósito de mostrar la dimensión ética de la mirada humana, destacando el hecho de que la acción de mirar no solo amplía nuestras posibilidades en tanto que seres cognoscentes, sino que contribuye, como casi ninguna otra cosa, a construir sociedades de seres libres y amables. ¿Somos de verdad conscientes de lo que hacemos cuando (no) miramos al otro?
Un trabajo que tendrá continuidad en otro posterior, dedicado al poder de la ceguera, en contextos cada vez más necesitados de una «ética para invidentes» que prepare a los valientes que quieren ver y prevenga de los cobardes que dicen ver renunciando a ello. Por el coraje de ver es como la vida se llena de sentido.






