sábado, 18 de mayo de 2024

Eternidades

Hay momentos que llegan de no se sabe dónde y, por una palabra dicha a medias, una mano cálida que toma la tuya, o la quiere tomar, una risa que resuena hasta desvanecerse en el ruido de los porteadores, unos colores distintos de los que habitualmente borran los días, unos sillones que se hunden hasta ya formar parte de nosotros, unas luces que llegan de vez en cuando a unos ojos cansados de no dormir, una voz que entre Gin tonics se pavonea con la dulzura de los pavos reales cuando despliegan sus alas, una alumna que pide hacerse una foto contigo porque aquel día creíste en ella, y ríos de alumnos que entre timbales y carteles gritan orgullosos que ya no son alumnos de Bachillerato; un profesor que al amanecer se siente náufrago, y decide llamarse para ver si alguien responde, y otra profesora que sube a lo lejos para derramar hermosamente lágrimas de bondad. Y te dicen que ya todo aquello forma parte de ti, y te dicen que quizá tú ya formes parte de aquello, como el sueño que se entremezcla hasta confundirte para siempre.

Por eso, y por todo ello, ingresan en la llamada eternidad.


domingo, 5 de mayo de 2024

Probable inicio de la historia humana

Guardándome las últimas semanas para la explicación de la filosofía moral de Immanuel Kant y sus derivaciones posteriores, como iremos viendo, algunas de ellas bastante críticas y de enorme actualidad, doy con este texto que titula "Probable inicio de la historia humana"; una interpretación libre y rigurosa del relato de Adán y Eva, y la toma del fruto prohibido. Os regalo este fragmento porque me parece muy representativo de ese pensamiento tan antropocéntrico contra el que luego se rebelarán el ecologismo, el feminismo o el movimiento de liberación animal. Os lo regalo con el placer de quien lee un domingo con la vista en vuestros comentarios, críticos o elogiosos, al respecto:



“La primera vez que le dijo a la oveja: 'la piel que te cubre no te ha sido dada por la naturaleza para ti, sino para mí, arrebatándosela y revistiéndose con ella' (Génesis, III, 21), el hombre tomó conciencia de un privilegio que concedía a su naturaleza dominio sobre los animales, a los que ya no consideró como compañeros en la creación, sino como medios e instrumentos para la consecución de sus propósitos arbitrarios. Tal concepción implicaba (aunque oscuramente) la reflexión contraria, esto es, que no le era lícito tratar así a hombre alguno, sino que había de considerar a todos ellos como copartícipes iguales en los dones de la naturaleza (...) Y así se colocó el hombre en pie de igualdad con todos los seres racionales, cualquiera sea su rango (Génesis, III, 22), en lo tocante a la pretensión de ser un fin en sí mismo, de ser valorado como tal por los demás y no ser utilizado meramente como medio para otros fines. En esto, y no en la razón considerada como mero instrumento para la satisfacción de las distintas inclinaciones, está enraizado el fundamento de la absoluta igualdad de los hombres incluso con seres superiores que les aventajen de modo incomparable en materia de disposiciones naturales, pues esta circunstancia no le concede a ninguno de ellos el derecho de mandar caprichosamente sobre los seres humanos”. (Immanuel Kant)

viernes, 3 de mayo de 2024

Sátiras

Mirando con "Sardinillas", que no está precisamente en los huesos, doy con esta lectura enternecedora de Ariosto que nos recuerda el alcance de la libertad. No es sólo que haya que saber decir que no cuando lo que te proponen no encaja en tu lista de propósitos o prioridades, sino que hay empezar por abstenerse de engrosar en demasía nuestra vida antes de acabar encadenados a ella. Más vale la abstención que vaciarse como lo hizo el asno del poema.



«Sátiras», Ludovico Ariosto (1474-1533)

“Hubo una vez un asno, todo huesos
y nervios, tan delgado, que entró un día por una grieta a un almacén de grano;

tanto llegó a comer, que la barriga
se le llenó como un tonel enorme
(aunque no fue de golpe) hasta saciarlo.

Temiendo que los huesos le molieran,
quiso salir de donde había entrado,
pero ya no cabía por el hueco.

Mientras pugnaba por huir en vano
le dijo un ratoncillo: «Compañero,
para salir has de vaciar la tripa:
ahora es necesario que vomites
lo que has tragado para enflaquecerte;
no hay otro modo de pasar la grieta»."

miércoles, 1 de mayo de 2024

Aniversario

Y en este intermedio,

los días siguen naciendo.

Como hojas de la primera higuera

Que se entrelazan en el Jardín.


Y contigo la noche crece conmigo.

Y me da sus pasos, con sus luces y sus sombras.

Cielo de mis primeros ojos

Que me prestaron.


Feliz quince aniversario

domingo, 14 de abril de 2024

Esperanza de la que hablan

Comparto este hermoso poema de Laura, alumna de 3º de ESO, que habla de la esperanza como “la esperanza de la que hablan”, que se instala en mí como resistencia última antes del adiós. Esperanza que es última luz antes del cierre definitivo. Diría Shopenhauer que la esperanza es la más necesaria de las ilusiones.




ESPERANZA DE LA MENTIRA

Será que me odias,

Será que no me quieres ver.

Pienso en aquellos días

donde no me querías perder.

 

Y ahora un rayo de luz me sigue

es la esperanza de la que hablan,

me repite lo mismo siempre,

no quiero escucharla,

continuamente me miente

diciéndome que aún me ama.

 

Laura Serban,

1 de abril

jueves, 11 de abril de 2024

Experiencias que perviven

Trepidante experiencia la de hoy, en nuestro Primer Certamen de Debates que ha enfrentado a alumnado de 2ºFP Básica y 1º de Bachillerato sobre el fondo temático Saber práctico vs saber teórico. Cuando en una mañana de septiembre nuestro amigo Fran nos propuso a Daniel y a mí emprender una actividad que aunara a alumnos y alumnas de ambas enseñanzas, dándoles voz para que se expresaran sobre asuntos que a todos incumbe, como el valor que atribuye nuestra educación a ambos saberes, la presencia que tienen en la sociedad, o las intricadas relaciones que guardan entre sí originando tantos debates que la ciencia y la filosofía siguen alimentando, no pudimos sino lanzarnos a ello y movilizar el asunto. El resultado ha sido la mañana de hoy, entregada a estos alumnos y alumnas apasionados y apasionantes, esgrimiendo argumentos por debajo y encima del micrófono, escuchándose unos a otros, parando cuando había que parar, y volviendo cuando había que volver. El resultado ha sido ver –y sentir- que el conocimiento también tiene lugar fuera de las aulas, conectado con la vida, y la palabra, con un aire de atención que ahí se respiraba e involucrando la experiencia vital de cada uno de los debatientes.

Bravo, alumnos. Bravo, compañeros.


Con especial agradecimiento a alumnos, Zona joven (Ángela), Daniel, Fran, Emese, Sara, Montse, Alfredo, compañeras de Lengua y jurado Pablo y Sergio.

Queriendo recordarnos cuán importante es que la educación escuche sus necesidades y podamos construir una sociedad mejor desde una reflexión, profunda y compartida, del papel del saber práctico y teórico en nuestra sociedad


  Una delicia a verlos ahí compartiendo, dialogando, deliberando


                       Grupo ganador de 2ºFB Básica. ¡Enhorabuena!


                   Y aquí junto a los alumnos finalistas de 1º de Bachillerato


                      Y con todos los valientes alumnos deliberantes









lunes, 18 de marzo de 2024

No sé leer

La lectura es una de esas actividades que debe realizarse con placer, con el placer del descubrimiento, y del redescubrimiento, según sea el pulso y el momento vital desde el que se haga. La lectura, si de verdad enriquece, es creadora de tiempo y de vida. ¿O no nacemos de nuevo cada vez que topamos con un gran pasaje o alguna idea se nos cuela hasta el corazón? Pretender decir que hay una duración de tiempo correcta para la lectura, o que hay una edad adecuada para tal o cual libro, es tan absurdo como decir que los campos florecerán cuando lo dicte el calendario o que el sol se pone porque el reloj ha dado la hora. Leer es vivir, y la vida, por más que nos apresuremos, siempre va a ir por delante.




“No sé leer. ¿Acaso alguien podría decir que sabe? Nos pasamos la vida leyendo, pero nunca aprendemos. Nadie sabe leer porque la lectura no es una competencia que pueda adquirirse de una vez por todas, sino una «forma de vida», y nadie sabe vivir. Siempre existimos a la primera, rodeados de ignorancia, de perplejidad y de dudas. Leer es detenerse un instante en el flujo del tiempo y enfrentarse a algo que nos interroga y desafía, es iniciar un viaje que nunca se sabe adónde conduce, es caminar y perderse en un texto, como quien se pierde en un bosque, y correr el riesgo de salir siendo otro distinto del que se era al principio. Leer es releer, regresar una y otra vez sobre los libros que nos interpelan, esos que, aunque a veces estén lejos, nos siguen sacudiendo como la primera vez. Es dejarse afectar por la palabra de alguien que no está físicamente presente pero tampoco está del todo ausente. Es escuchar voces que vienen de lejos y enfrentarse a una escritura que dice pero que no responde, que en ocasiones ofrece consuelo, aunque la mayor parte de las veces lo que provoca es desasosiego.” (Joan-Carles Mèlich, La sabiduría de lo incierto)