jueves, 29 de enero de 2026

Espacios de vida (Idea para un aniversario)

Una de las grandes riquezas de los centros de Formación profesional es el modo como enseñan los valores que luego harán de los profesionales verdaderas personas. Cuando un alumno te quiere mostrar el taller donde trabaja y ejecuta los movimientos recién aprendidos, o las cocinas donde con sus fogones realiza los platos que su maestro le enseña, en realidad te quiere mostrar algo de él mismo que ha estado aprendiendo durante sus años de formación. Un taller, una cocina, un laboratorio, mucho más que una clase cerrada diseñada como receptáculo donde a alumnos y alumnas se les dispone a sentarse y apoyar sus apuntes sobre una mesa no elegida, son «espacios de vida» forjadores de valores que, especialmente las enseñanzas prácticas, pueden llegar a transmitir. El alumnado ha de convivir para aprender, y ha de poder equivocarse, meter la mata, mezclar lo que no debe, quejarse cuando yerra la ejecución, ayudar al que se queda atrás, o correr más aprisa cuando el timbre amenaza con sonar. Como escenarios de vida construidos para su aprendizaje, los talleres de formación profesional funcionan como hacedores de valores imprescindibles para cualquier vida fuera de la academia.



Extendiendo este concepto a toda la educación, sería hermoso ver a cada enseñanza, a cada familia profesional, mostrando de qué manera sus contenidos, prácticas, teorías, metodologías, contribuyen a la formación integral del alumnado, inculcando este o aquel valor fundamental para su desarrollo como personas. Por ejemplo, a la materia de Lengua y literatura, fomentando la amabilidad a través del uso responsable y respetuoso del lenguaje; a la Filosofía, estimulando la curiosidad mediante la comprensión de los fundamentos y el sentido de las cosas; al estudio del inglés y del francés, potenciando la integración de lenguas y culturas; a la Historia, promoviendo el valor de la libertad a partir del reconocimiento de las ventajas de los sistemas democráticos frente a otras formas de gobierno; al Dibujo, estimulando la belleza mediante el desarrollo de la sensibilidad estética; a la Biología, impulsando el progreso a través de la observación de la naturaleza como fuente de aprendizaje para el avance científico; a Formación y orientación laboral, reforzando el respeto al derecho mediante el conocimiento de las obligaciones y responsabilidades en el ámbito laboral; a los talleres de Automoción, fomentando valores como la precaución con sus protocolos de seguridad y una ética profesional responsable, a las Cocinas, con sus productos, hornos y fogones, favoreciendo el amor y cuidado por los alimentos y los comensales. Y así, con el resto de enseñanzas y familias profesionales...