viernes, 27 de marzo de 2020

Salvemos al otro

No se engañen. Lo que nos acerca unos a otros no nos puede ser arrebatado. El otro no nace de la abstracción, sino del eros, de ahí que ya lo lleváramos dentro. Se equivocó Descartes con su pienso, luego soy, porque fuera lo que fuese lo que era, lo era gracias al otro. El otro siempre es anterior. Por eso, una filosofía del otro no puede hacerse, salvo que sea el otro el que la haga. Cualquier reflexión supone traicionar lo reflexionado. Sería como pretender que la mariposa siguiera volando una vez cazada. Por lo mismo, tampoco los lenguajes artificiales pueden alejarnos unos de otros. Sencillamente, nos desplazan del escenario donde tiene cabida el eros. Y una vez ahí, no estando entre otros, nos disponen a hacer esto o aquello. Diríamos que podemos ser cazados.

"De lo uno a lo otro es el gran tema de la metafísica. Todo el trabajo de la razón humana tiende a la eliminación del segundo término. Lo otro no existe. Tal es la fe racional, la incurable creencia de la razón humana. Identidad = realidad, como si, a fin de cuentas, todo hubiera de ser, absoluta y necesariamente, uno y lo mismo. Pero lo otro no se deja eliminar; subsiste, persiste; es el hueso duro de roer en que la razón, se deja los dientes. Abel Martín, con fe poética, no menos humana que la fe racional, creía en lo otro, en «La esencial Heterogeneidad del ser», como si dijéramos en la incurable otredad que padece lo uno." (Antonio Machado, Juan de Mairena)

Decimoquinto día

5 comentarios:

Robin de los bosques dijo...

Muy interesante lo que dices acerca del Eros como origen del otro.
Los lenguajes artificiales nos llevan a otro espacio donde "podemos ser cazados", creo que tienes razón, ese eros que nos constituye es capaz incluso de naturalizar a los lenguajes artificiales a los que creo que te refieres. Necesitamos mucho al otro.
Me estaba acordando de Deleuze según leía el texto de Machado, me acordaba de su filosofía de la inmanencia... Que a fin de cuentas es Nietzsche.
Buena entrada :)

David Porcel Dieste dijo...

Y muy interesante comentario, que podría compartirse en "Lo importante". Da mucho juego. Un abrazo

M. A. Velasco León dijo...

Robin, la relacíón entre Deleuze y Machado me sugiere la contraposición, tan machadiana, entre la cabeza y el corazón, entre Sócrates y el Cristo. Don Antonio me resulta cordial e inteligente, el francés fatiga mi mente y no calienta mi corazón.
Este eros con el otro dentro me ha traido una canción a la cabeza. Es de un cantautor italiano de sumo interés, Gianmaria Testa. Os la enlazo:
https://youtu.be/4f_4HW340Cw

David Porcel Dieste dijo...

Muchísimas gracias.

Robin de los bosques dijo...

Tampoco calienta el mío... Pero la cabeza sí, ¡¡¡jajaja!! Cuando parece que lo voy a entender, se me escapa de entre los dedos. Pero ojo, el tema del rizoma y la inmanencia me parecen muy sugerentes.
La poesía siempre fue mucho más certera para aprehender la realidad.
Gracias por la referencia musical.