Sólo los locos y los necios no sueñan cuando duermen.
Sólo los locos y los necios no reinventan a cada instante sus vidas, ni se
despiertan con la sábana que los había dejado helados en la noche. Sólo ellos
no viven fuera para tener que habitar nuevos mundos, quizá compartidos por
alguna alma perdida que navegue hasta ellos. Sólo los locos y los necios no
beben del agua tibia y toman de las impurezas de vivir sin escafandra. Sólo
ellos escapan de los gritos, impertinencias y desaires de sociedades cada vez más
desvergonzadas y violentas. Sólo ellos no necesitan de Cervantes y el Quijote
para imaginar nuevos mundos y hacer más soportable el nuestro. Sólo ellos no
cuentan los años, y las uvas, y los champanes, para celebrar cada año nuevo
como si fuera el bueno. Sólo ellos no escuchan a Mahler ni se adentran
temerosos cada vez que alguien abre la puerta. Sólo ellos no albergan esperanza
de encontrar al cazador que mate al lobo, ni de sentirse acompañados en los
momentos finales. Sólo ellos, los locos y los necios, no corren para entrar y
ver al final la hoguera infinita de los tiempos.
jueves, 1 de enero de 2026
Feliz año nuevo
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