Ahora que comenzaremos una nueva aventura, y antes de
inundaros con una foto inolvidable, comparto el enlace a un hermoso poema que
escribe mi padre:
https://viasnerviosas.blogspot.com/2026/09/2-natural-medida-que-cruzaba-el-paso-de.html
Cuando se dice dela ciencia que lo explica todo, o que tiene el poder de explicar las cosas, los fenómenos, olvidamos con mucha facilidad que de lo inexplicable nace todo lo demás, incluida la ciencia. De lo inexplicable aparece, también, el pretérito perfecto y cuantas conjugaciones pueda la mente concebir –algunas, supongo, por descubrir-. Diría que lo inexplicable, o lo inasimilable, es fuente incluso para el universo. ¿O no es el «universo» -como metáfora, como resultado de esa espontánea inclinación a dar unidad- otro intento de acallar nuestra primaria inquietud? Creo que dice muy bien que a nuestra gramática pertenecen los intentos de explicar fenómenos que, por su naturaleza de fenómenos extraordinarios o poco habituales, precisan para su explicación del abandono paulatino de categorías como «yo», «mundo», «sí», «no», «en frente», «después»; aunque, también, el poema podría haber nacido de un sueño, de un sueño muy bello, y el despertar ser la nueva transformación.
