lunes, 3 de julio de 2023

Ascenso y caída

Cuando se habla de los mitos se obvia el aspecto esencial que a todos reúne, y que se relaciona con el hecho de que, por encima de todo, son manifestaciones vitales, expresión de una vitalidad apenas visible en la existencia zombi y automatizada del hombre contemporáneo. Los mitos son relatos explicativos del pasado, sí, pero también, y fundamentalmente, signos de que seguimos vivos, anhelando lo que nuestros padres siendo niños no nos lograron aclarar, buscando respuestas a preguntas cuya formulación es a veces la respuesta, incorporando a nuestras ajetreadas vidas el Gran misterio, aunque sea para decirnos que lo necesitamos contar y escuchar:

“¿Por qué la historia de Adán y Eva, que solo ocupa una página y media más o menos de las 1.078 de la edición moderna de la Biblia del rey Jacobo que tengo encima de mi escritorio, funciona tan estupendamente y con tanta facilidad? La escuchamos por primera vez cuando tenemos unos cinco o seis años y ya no la olvidamos nunca. La viñeta más tosca y esquemática la evoca sin más, quizá no en todos sus detalles, pero sí en sus rasgos esenciales más básicos. Hay algo en la estructura de esta narración que se le queda pegado a uno; literalmente es casi inolvidable”. (Stephen Greenblatt)


viernes, 30 de junio de 2023

Pasillos

Los pasillos vacíos solo pueden mostrar que todavía hay mucho por recorrer. Y que lo que en ellos se trajinó quedará para el recuerdo de quienes los gozaron y la esperanza de quienes los aguardan. Pasillos que ya solo escuchan el eco de vuestras palabras, y chillidos, y pisadas corriendo de un lado a otro. Pasillos que serán para siempre memoria convertida en historias que irán de boca en boca hasta quién sabe donde. Pasillos que nos despertarán en las noches de julio queriendo todavía correr por ellos, hasta descubrir que, también, es tiempo de dejarlos dormir a la luz infinita de la luna. Gracias por este curso.

martes, 27 de junio de 2023

Te amo -dijo El principito

¿Se quieren o se aman los cielos? ¿Se mira lo que se ama o se ama lo que se mira? Uno de mis autores, Antoine de Saint-Exupéry, diferencia entre querer y amar. Del primero dice que es un gesto interesado, pues va en juego sufrir si no se consigue lo que se quiere, a diferencia del segundo, que es desinteresado y supone abrirse al otro deseándole siempre el bien. Una maravilla de diálogo el que mantienen El principito y la rosa, y que tanto convendría recordar en esta sociedad tan sumamente obcecada en la conquista y la acumulación, y tan invisible para el misterio y la dación.

"-Te amo - le dijo El principito.


-Yo también te quiero - respondió la rosa.


- Pero no es lo mismo - respondió él, y luego continuó - Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía. Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.

Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.

(...) Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.

Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.

- Ya entendí - dijo la rosa.


- No lo entiendas, vívelo - dijo El principito".


- Antoine de Saint-Exupéry –


 

lunes, 19 de junio de 2023

El ciego

Cuando se dice de los profesores que descansan en verano, como queriendo decir que en su profesión solo está dar clase a sus alumnos y que, a falta de estos, ya no pueden ejercer, se olvida un aspecto esencial de cualquier forma de enseñanza.

Se olvida que los veranos, además de tiempo de familia y amigos, es tiempo de renovación y depuración, y es que, esas ideas y conocimientos que ya fueron amorosamente transmitidos en el curso que se deja, han de dejar paso a los nuevos que esperan ser estrenados. Y así es como he dado con esta maravillosa edición de las fábulas de Esopo, ilustradas por Arthur Rackham, que, a buen seguro, darán para nuevas y enriquecedoras reflexiones y comentarios.

Y, si no, id pensando sobre lo que nos pueden decir el tacto y el gesto, que es tanto, que pueden llegar a descubrir lo que no dice la palabra.



sábado, 17 de junio de 2023

Júbilo

Hay momentos de despedida que saben a encuentro, de quienes sabes no te irás aunque se vayan. Momentos de eternidad hablando de lo divino y lo humano, de lo ordinario y lo extraordinario, de lo que significa pensar juntos.

Miguel Ángel, maestro, filósofo, amigo. Gracias por estos años de filosofía y amor a los demás, tejiendo caminos que ahora recorren tantos y de tantas edades, haciendo de la filosofía un ejercicio amigo, y amable. Te queremos.






jueves, 15 de junio de 2023

Cielos

Mirar el cielo y sólo mirarlo. Sin esperar de él salvo unos pájaros que vuelan ahí a lo lejos, porque si estuvieran cerca me espantarían, o yo a ellos. Y ver que no hay nubes en el cielo, y preguntarme qué ha sido de ellas que no vienen.

Mirar el cielo en el verano de mañana, cuando las estrellas apagadas cierran los ojos a la intemperie. Y dormir sabiendo que también el fuego de Heráclito puede apagarse.

Y mirar que soy el mismo, ahora que miro el cielo.



"Amo la simplicidad que se acompaña con la humildad. Me gusta la gente que sabe escuchar el viento en la piel, sentir los olores de las cosas, capturar el alma; porque ahí hay verdad, hay dulzura, hay sensibilidad.

Ahí todavía hay amor...."

Alda Merini

sábado, 10 de junio de 2023

Mañanas de luz

Cuando un alumno te agradece haber sido su profesor es la leche, pero cuando despierta de la cama a su madre para ir juntos a por el libro del profesor, es el no va más. 

Gracias a quienes os habéis acercado a compartir en este día tan estupendo, a vuestra compañía, como siempre, Berta y David, y a nuevos escritores que, como Ovidio, autor de Vidas sin firma, han hecho del día de hoy algo inolvidable.